La incipiente aparición de una cuarta ola de coronavirus, que está prevista para finales de marzo según la prestigiosa científica del CSIC Margarita del Val, ha impulsado a las autoridades sanitarias a tomar medidas con antelación para intentar frenar la posible explosión de contagios y muertes, que según la viróloga, se equiparará con la de la tercera ola recientemente superada. El hecho de que la desescalada haya comenzado a instaurarse (cabe recordar que este es el primer fin de semana en el que se levanta el cierre perimetral de las ciudades de más de 50.000 habitantes de la Comunitat Valenciana y en el que están abiertas las terrazas de los bares), preocupa a las administraciones. El temor es que esta flexibilización de las medidas anticovid genere un aumento de las infecciones que acaben de "explotar" en la última semana de este mes y el crecimiento a mediados de abril sea desproporcionado, tal como ocurrió tras la Navidad.

Hasta ahora, el Ministerio de Sanidad ha impulsado el cierre perimetral y la reducción de los contactos en Semana Santa porque considera que el momento es "absolutamente crítico" para evitar una cuarta ola.

Por el momento, las ejecutivas autonómicas han decidido liberar un poco de presión pero, como prevención e intentando concienciar a los ciudadanos, han apostado por mantener algunas restricciones.

Medidas para evitar la cuarta ola

Para seguir en la línea de descenso de infecciones y fallecidos por el SARS-CoV-2 en el que se encuentra la Comunitat Valenciana se mantienen las siguientes medidas:

1- El cierre perimetral autonómico: no se podrá entrar o salir de la Comunitat Valenciana excepto en los casos previstos hasta ahora.

2- El toque de queda: por el momento todo el mundo deberá permanecer en su casa desde las 22.00 hasta las 06.00 horas.

3- Las reuniones en el domicilio: estas siguen reducidas a los núcleos de convivencia.

Pero para lograr que la buena marcha de los datos se mantenga es necesaria la implicación de todos y cada uno de los miembros de la sociedad, así que es esencial mantener las medidas sanitarias recomendadas:

  • Uso de la mascarilla: sus beneficios para evitar posibles contagios en el ámbito social es tan grande que el Ejecutivo autonómico no duda en establecer su uso con carácter "obligatorio en la vía pública, en los espacios al aire libre y en cualquier espacio cerrado de uso público desligado del mantenimiento de la distancia física interpersonal"; es decir, da igual si podemos mantener o no la distancia de seguridad: la mascarilla hay que llevarla puesta siempre si queremos permanecer protegidos frente al coronavirus. Y solo quitársela cuando se esté consumiendo en la terraza de un bar o restaurante.
  • Ventilar los espacios cerrados: la cercanía de las fechas festivas llevará al personal a disfrutar de actividades en grupo (cabe recordar que ahora el número de personas que pueden reunirse al aire libre es de cuatro), no se anularán los planes programados y la meteorología no será la mejor, así que los espacios cerrados serán probablemente el lugar de reunión. Margarita del Val insiste en que la población en general está muy preocupada por las mascarillas y por cómo llevarlas bien ajustadas, mientras "descuida la ventilación de las estancias". De hecho, subraya, "la mayor fuente de contagio del virus en los meses de invierno se acumula en los aerosoles" porque "en 10-15 minutos" puede producirse un contagio de coronavirus en un sitio mal ventilado. "Eso lo estamos haciendo mal", insiste, "salvo en algunos ámbitos como la docencia y en ciertas empresas".
  • Evitar los viajes innecesarios: si bien es cierto que los cierres autonómicos serán una importante medida disuasoria para hacer turismo, existen excepciones que permitirán abandonar la autonomía pero si no es estrictamente necesario, mejor no salir.

Puerta de Urgencias del Hospital la Fe de València