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El cierre perimetral de Pascua lastra la venta de apartamentos

Las inmobiliarias de la costa advierten de que en Semana Santa se acuerda la mayoría de las transacciones de segundas residencias y prevén un desplome de la facturación anual del 60 %

Un grupo de turistas de Fuenlabrada en Benidorm en septiembre. | DAVID REVENGA

La imposibilidad de madrileños, aragoneses, vascos y extranjeros no residentes de viajar a la Comunitat Valenciana en las vacaciones de Semana Santa y Pascua por el cierre perimetral va a lastrar las ventas de segundas residencias. Las inmobiliarias advierten de que históricamente los compradores de fuera de la C. Valenciana aprovechan las vacaciones de primavera para buscar y apalabrar un apartamento en la Costa Blanca, Valencia y Castelló con vistas a disfrutarlo en verano. Los profesionales aseguran que el cierre perimetral decretado para frenar los contagios y la expansión de las nuevas cepas del coronavirus supondrá para la mayoría de las inmobiliarias de zonas costeras un descenso en su facturación anual de más del 60 % como consecuencia de la imposibilidad de realizar visitas comerciales con compradores potenciales. Esta es la principal conclusión de una encuesta realizada esta semana por la Asociación de Inmobiliarias de la C. Valenciana (Asicval) entre 110 agencias del litoral de las comarcas del Baix Maestrat, la Plana Alta, la Plana Baixa, el Camp de Morvedre, l’Horta Nord, els Pobles del Sud (València), la Ribera Baixa, la Safor, la Marina Baixa y la Vega Baja.

El problema es que llueve sobre mojado tras la desastrosa campaña del año pasado por el confinamiento total de primavera y la imposibilidad de viajar de los ciudadanos del norte de Europa (que copan casi la mitad del mercado de la Costa Blanca, que es el motor inmobiliario de la Comunitat Valenciana). Un informe del Banco de España advierte de que el 38 % de las compras de viviendas en la Costa Blanca (sobre todo en la Marina Alta y Baixa) es de extranjeros no residentes que adquieren segundas residencias para vacaciones. Son potenciales compradores que ahora no pueden entrar en la Comunitat Valenciana. El coste de este tipo activos (villas con piscina en municipios como Xàbia o Moraira) es un 46 % superior al de las operaciones realizadas por compradores nacionales.

La compraventa de inmuebles ubicados en zonas costeras destinados a segundas residencias supuso más de un 80 % de la facturación anual de 2019 para el 43,6 % de las agencias del litoral; entre un 60 % y un 80 % para el 27,3 %; entre un 40 % y un 60 % para el 12,7 %

Dos de cada tres inmobiliarias realizan la mayoría de las visitas comerciales que conducen a dichas operaciones entre abril y junio; frente a las 13,6 % que las realiza entre enero y marzo; el 12,7 % entre octubre y diciembre; y solo el 10 % en el verano anterior.

Turistas

Las personas procedentes de otras comunidades autónomas o de países extranjeros suponen ocho de cada diez ventas para el 57,3 % de las agencias valencianas y entre el 60 % y el 80 % para el 23,6 %. La inmensa mayoría de las inmobiliarias considera inviable cerrar estas operaciones sin realizar al menos una visita presencial al inmueble, frente al 16,4% que sí que lo cree posible.

La presidenta de Asicval, Nora García, insiste en que el peso de estas operaciones en la facturación anual de las agencias de costa, unido a la procedencia de los compradores y a la concentración de las visitas entre abril y junio «constituyen un escenario en el que una prórroga (como la aprobada) hasta Semana Santa del cierre perimetral de la Comunitat Valenciana puede suponer una catástrofe en la facturación de las agencias y la inviabilidad del mantenimiento de sus puestos de trabajo».

En este sentido, la encuesta revela que dicha prórroga supondrá un descenso de la facturación anual de más del 80 % para el 28,2 % de las inmobiliarias encuestadas y de entre el 60 % y el 80 % para el 30,9 %, según el informe de Asicval.

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