Suscríbete

Levante-EMV

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Cantó da el portazo en Ciudadanos y deja las Corts

Le votaron 466.000 valencianos hace año y medio

Toni Cantó, ayer por la tarde en la estación del AVE de València a su regreso de Madrid, donde participó en la reunión de la ejecutiva. | M.ÁNGEL MONTESINOS

El valenciano Toni Cantó se convirtió ayer en el primer cargo de relevancia en Ciudadanos que abandona el barco antes de su ya más que previsible hundimiento. Nadie, ni los diputados más cercanos en las Corts estaba al corriente de lo que iba a ocurrir. A todos les cogió por sorpresa.

Durante el fin de semana salió rumbo al PP el que fuera número tres del partido con Albert Rivera, Fran Hervías. Pero Cantó es caza mayor. Portavoz parlamentario en las Corts, coordinador autonómico y uno de los cargos más mediáticos de Ciudadanos su portazo, casi literal, en la reunión de ayer en Madrid abre una vía de agua que muchos apuntan ya que va a resultar definitiva.

Todo ello en una mañana de fuertes emociones con anuncios de gran potencia que dejan otro vuelco en la política española tras la intensa semana pasada, ahora con la salida del Gobierno del vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, para medirse a Isabel Díaz Ayuso en las elecciones autonómicas de la Comunidad de Madrid del próximo 4 de mayo. Una sacudida, la de Iglesias, que dejó en un segundo plano en la agenda estatal la marcha de Cantó, que sin embargo tiene gran trascendencia en la política valenciana.

Cantó lideraba hasta ayer un grupo de 18 diputados en las Corts, era la tercera fuerza de la cámara valenciana y le votaron hace menos de dos años 466.391 valencianos, el 17 por ciento del censo autonómico, casi tantos como al PP, que logró 19 escaños.

El hasta ahora diputado autonómico no ha dicho que se marcha al PP, pero en la dirección nacional de Ciudadanos no tienen duda de que eso es lo que ocurrirá. «Blanco y en botella», aseguró el portavoz en el Congreso, Edmundo Bal. También en el grupo de las Corts dan por descontado que su destino es el PP. Si será en la lista de Isabel Díaz Ayuso para las autonómicas de mayo o en las próximas generales, el tiempo lo dirá, pero que ese será su destino ni cotizaba ayer en Cs. No más lejos que el pasado jueves, Cantó aseguraba que se sentía fuerte y que no tenía constancia de que nadie en su partido tuviera decidido marcharse al PP, incluso defendía la importancia de un partido de centro liberal.

Reunión tensa de la ejecutiva

La espantada se consumó ayer en una tensa reunión en Madrid que comenzó con el ofrecimiento de la presidenta, Inés Arrimadas, de dar la cabeza de sus dos vicesecretarios, Carlos Cuadrado y José María Espejo, para saldar las responsabilidades por el mal resultado en Cataluña y el fiasco de la moción de censura en Murcia. Arrimadas también propuso la entrada en el núcleo de duro de dirigentes críticos como el vicepresidente andaluz, Juan Marín, o el propio Cantó, a los que aceptaba dar más poder interno ya un tanto a la desesperada.

Pero el dirigente valenciano exigió la dimisión de toda la comisión permanente, Arrimadas incluida y evitó votar uno de los tres puntos del orden del día, una declaración contra el transfuguismo, en defensa del espacio de centro liberal y contra la OPA del PP. Pero el desencadenante de la crisis fue el debate sobre las próximas elecciones en Madrid. Cantó defiende la necesidad de ir con el PP en coalición, en un España Suma aplicado a la capital, pero la mayoría cree que el partido tiene que marcar su propio espacio en el centro y que aún tiene futuro.

Antes de que acabara la reunión, Cantó se levanta y se marcha en lo que para algunos de los presentes es un plan ya preestablecido. Ya fuera de la sede, Cantó arremete contra Arrimadas y asegura que para el centro derecha es vital ganar Madrid el 4 de mayo, añade que su partido no está por la labor y que eso es imposible con Ignacio Aguado, hasta ahora vicepresidente de la Comunidad de Madrid y a quien culpa de la ruptura del gobierno. Preguntado por su futuro añade que solo se plantea llamar a su representante para volver a su trabajo de actor y lanza flores a Albert Rivera, «que dio una lección de cómo se comporta un señor que sabe lo que es la política». Abunda en que la moción de Murcia es ridícula y una mala idea ejecutada de forma «bochornosa». «Había otra forma de hacer las cosas, saliendo del gobierno y quien no entendiera que podían haber consecuencias no merece estar en un puesto de relevancia».

Posible destino en el PP

Sobre el destino de Cantó sus compañeros en Madrid y València tienen pocas dudas. «Por la premura con que se marcha no me extrañaría que se fuese con Ayuso, es lo que ha querido siempre, ser consejero de Cultura en Madrid», decía un diputado. «Yo ya me lo barruntaba desde hace semanas, pero nos ha sorprendido», señalaba otro. «Es una sorpresa, aunque es verdad que pensabas que podía pasar algo así», añade otra parlamentaria. Ni los más cercanos sabían sus intenciones, admiten todos. No lo había comunicado ni a los que han trabajado codo con codo desde que aterrizó en 2019 para ser candidato a la Generalitat.

La espantada tampoco es la primera. En 2015, Cantó era diputado en el Congreso por UPyD, el partido impulsado por la exsocialista Rosa Díez que en en pleno ascenso de Ciudadanos rechazó la integración. Cantó se posicionó a favor de esa fusión pero Díez se negó. El dirigente valenciano dio el portazo, dejó a UPyD con el cartel electoral a punto de colgar en las calles y dio un paso atrás. Fue momentáneo porque en las siguientes elecciones generales apareció de número dos al Congreso por Ciudadanos.

Ayer ocurrió algo muy parecido según señalan en el partido. Cantó propuso una lista conjunta con los populares para la Comunidad de Madrid, pero la dirección se negó a votar porque no estaba previsto en el orden del día. Cantó se levantó y se fue.

Pero en Ciudadanos nadie cree que vaya a dejar la política. Cantó tiene previsto acudir hoy a las Corts a dar explicaciones de lo sucedido a sus compañeros aunque la reunión del grupo es en principio telemática. Se daba de plazo esta semana para presentar su renuncia formalmente y en los grupos de wasap con los diputados no fue demasiado explícito.

Para la dirección de Ciudadanos Cantó ya iba predispuesto a dar el portazo. Incluso tienen la sospecha de que se enrolará en las filas populares a no tardar. Y también que llegaba con la decisión tomada de no aceptar la integración en el comité permanente que le ofrecía Arrimadas.

«Respeto su decisión, pero la sensación es que esta operación estaba perfectamente calculada y orquestada», dijo Bal, que sospecha que se va al PP especialmente después de que el político valenciano no se quedara en la reunión para votar la propuesta de la dirección para «reprochar y censurar la maniobra orquestada del PP para ofrecer puestos a determinadas personas de Ciudadanos» a través de actos de «transfuguismo» o abandonando el acta.

Giner arropa a Arrimadas

El valenciano que sí entra en la permanente de Ciudadanos es el portavoz en el Ayuntamiento de València y excoordinador autonómico Fernando Giner. El concejal aseguró ayer que España necesita un liderazgo «digno y libre» como el de Arrimadas y un partido como Cs, «centrado en dar soluciones a los españoles». «Por mi parte, seguiré trabajando con el mismo compromiso por Valencia, sus autónomos y familias», señala Giner.

Compartir el artículo

stats