El Síndic de Greuges de la Comunitat Valenciana, Ángel Luna, reclama que se garantice el derecho del personal sanitario a reducir su jornada para poder dedicarse al cuidado de personas dependientes a su cargo durante una situación como la de pandemia de la covid-19. Y para ello exige a Sanidad que se apliquen las «medidas de refuerzo en materia de personal para cubrir los permisos y licencias que resulten justificados para la atención de las necesidades de las personas bajo responsabilidad» de este personal.

La resolución de la Sindicatura de Greuges nace motivada de una queja desde el sindicato USO CV en La Fe ante el rechazo durante la primera ola a aceptar la reducción de jornada (incluso del 100 %) con su consiguiente y proporcional descenso de retribución. El problema, indican desde el sindicato, está en que durante la cuarentena, mientras había otras profesiones que podían quedarse en casa (a cambio de renunciar al sueldo) para cuidar a hijos o personas dependientes, esta posibilidad se le negaba a los sanitarios pese a que era un derecho recogido en el Real Decreto 8/2020 para hacer frente a la pandemia que declaraba el estado de alarma.

Ante esta situación, el Síndic elevó un escrito a la Conselleria de Sanidad en el que le señala que una vez «queden cubiertas en cada caso concreto las necesidades del servicio debe reconocerse en la práctica, como una de las prioridades de la Administración, la satisfacción del citado derecho» a esta conciliación.

En este sentido, según desgrana Luna, «uno de los efectos de la pandemia ha sido, para el personal sanitario, no solo su extraordinario esfuerzo profesional para afrontarla o su especial exposición al riesgo derivado de la misma, sino un efecto adicional; la dificultad de conciliar su vida profesional y personal para atender a menores, mayores, personas con discapacidad y dependientes bajo su responsabilidad».

Así, añade que esta dificultad debido a la crisis sanitaria «debe ser abordada por los poderes públicos como un efecto propio de la misma». Por tanto, desde la Sindicatura apuntan que si bien «es cierto que el resultado de la crítica situación vivida no permite bajar la guardia a los servicios sanitarios», se debe evitar que esta medida «pueda llegar a implicar la normalización del olvido de las especiales necesidades» del personal sanitario y su derecho a conciliar para el cuidado de personas.

Por ello, pide que para la «adecuada garantía del derecho del personal sanitario», Sanidad aplique «las medidas de refuerzo en materia de personal se apliquen también para cubrir los permisos y licencias». «Ante una solicitud debidamente justificada y una vez queden cubiertas en cada caso las necesidades, sea emitida de modo urgente resolución expresa, motiva, congruente y susceptible de recurso», sentencia el Síndic.

«Prioridad para Sanidad»

En la respuesta de la Conselleria de Sanidad, la directora general de Recursos Humanos, Carmen López, reconoce «como una de las prioridades» del departamento el derecho del personal sanitario «a conciliar su vida profesional y personal». De hecho, indica que las coberturas y refuerzos del personal temporal se aplican también para atender este tipo de permisos y licencias «siempre y cuando haya podido garantizarse la adecuada asistencia del servicio».

Desde el departamento de Ana Barceló cifran la necesaria asistencia y la cobertura mínima de entre un 65 y un 70 % del personal de cada servicio o unidad, «salvo que la evolución de la situación aconseje un porcentaje superior».

En este sentido, desde el departamento autonómico recuerdan que para «garantizar la capacidad del Sistema Valenciano de Salud», la conselleria, a través de la Dirección General de Recursos Humanos, podrá «en casos de excepcional necesidad asistencial y de manera motivada suspenderse el régimen ordinario de permisos», incluidas las reducciones de jornada.

Por último, desde Sanidad reconocen que si alguna persona suma más horas de su jornada habitual por la situación sanitaria «se reconocerá como una deuda horaria para su saldo cuando la situación pandémica lo permita».

«No pudimos acogernos a las ayudas por reducción de jornada»

«No tuvimos derecho a acogernos a las ayudas de reducción de trabajo para cuidar a personas a cargo», protesta Francisco López, delegado de USO CV en el Hospital La Fe de València. La protesta llegó al síndic desde estas instalaciones y otras dos más: el Hospital Clínico Malva-rosa de València y el Hospital General de Alicante.

«Es incongruente, irracional, injusto e incluso perverso, exigir a nuestros sanitarios que nos cuiden y que ellos no puedan cuidar a sus familiares más directos», indicaba en su escrito al síndic Francisco López.

El responsable sindical señala que desde que se emitió la resolución del síndic «Sanidad está aceptando las reducciones de jornada» y pone en valor la petición de la Sindicatura de que se reclame la contratación de personal para poder dar el derecho a la conciliación. «Mientras haya gente en las bolsas para contratar, deben hacerlo», sentencia López.