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Elecciones en la UPV: Ángel Ortiz

"Nuestra universidad es muy buena, pero necesitamos un impulso internacional"

Ortiz se presenta con un equipo «cohesionado y muy equilibrado, que conjuga experiencia e ilusión» y en el que la mayoría son mujeres

Ángel Ortiz, director del máster de Ingeniería Avanzada de Producción y Logística, en el Campus de Vera de la UPV en València. | F. CALABUIG

Ángel Ortiz, director del máster de Ingeniería Avanzada de Producción y Logística, en el Campus de Vera de la UPV en València. | F. CALABUIG

Candidato al rectorado de la Universitat Politècnica de València. Ángel Ortiz (San Bartolomé, Orihuela, 1967) lleva 27 años en la Politècnica y, como catedrático de Organización de empresas, asegura que su experiencia en la gestión empresarial es el mejor aval para modernizar la UPV y facilitar la realización de proyectos.

¿Qué le impulsa a presentarse como candidato al rectorado de la Politècnica?

Estamos en un momento de cambios a mucha velocidad, tenemos que generar un nuevo modelo de universidad que la impulse. También es importante un cambio de cultura, necesitamos una universidad dinámica, que sea la referencia... Tengo experiencia para liderar el cambio: llevo 27 años en la UPV; he dado clases en grado, máster y doctorado; en investigación he estado en proyectos europeos, en comités internacionales... Además, mi área de conocimiento es muy importante: soy especialista en gestión, catedrático en Organización de empresas, y eso es un punto fuerte. También tengo contacto con el entorno, sé el esfuerzo que está haciendo el mundo empresarial... Tenemos que ser un referente para la sociedad, impactar y ayudar y esto es parte del proyecto que tenemos la ilusión de poner en marcha.

Dice que conoce suficientemente la universidad y se presenta como «el universitario completo». ¿Tiene el apoyo de la comunidad universitaria?

Sí, mucho apoyo. Estoy muy contento con la respuesta que hemos tenido. Con «Escucha UPV» estamos entrevistándonos con mucha gente, nos trasladan apoyo, ideas, se acercan, nos mandan correos...

Es especialista en gestión, ¿cómo piensa que se ha gestionado la UPV los últimos años?

Nuestra universidad es muy buena, puntera en España, pero necesitamos un impulso internacional. Hay problemas en la gestión porque se complica excesivamente, es una barrera para el dinamismo que siempre ha tenido la UPV. Ese es uno de los retos: simplificar, que la universidad sea mucho más ágil; recibir más «sí» que «no» cuando queremos hacer cosas. Es una de las partes del cambio de modelo, mucho más eficiente, donde cada persona haga lo que más le aporte a la institución y a ella. Ayudar en lugar de obsesionarse con el control.

¿Esperaba que los otros dos candidatos salieran del actual equipo rectoral? Esto le deja como el representante del sector «crítico» de la UPV...

Lo que sí hace es posicionarme como una alternativa diferente a lo que hay. Nunca sabe uno quien se va a presentar... Pensamos que hace falta un cambio y hacer las cosas de una forma diferente. Tiene que venir de alguien de fuera del equipo.

Estuvo unos años en la dirección de una empresa de construcción. ¿Hay similitud entre gestionar una empresa y una universidad?

En la gestión de las organizaciones siempre hay aspectos comunes, pero los objetivos son diferentes. La experiencia me ayuda desde el punto de vista de los recursos humanos: no es fácil gestionar a tantas personas. Queremos que la gente piense que este es el mejor sitio para trabajar. Hay que trasladar eso al ámbito universitario, con sus características. Quiero coger lo bueno de un sitio y de otro y conjugarlo en un proyecto exitoso.

¿Y cuáles deberían ser los cimientos de una universidad?

Tenemos tres misiones (docencia, investigación y transferencia), pero hay que desarrollar modelos que generen de verdad un impacto en la sociedad. No podemos ser reactivos y esperar que las cosas pasen, hay que ser proactivos.

En las líneas de trabajo que ha hecho públicas, habla de Gandia y Alcoi. ¿Están infravaloradas estas sedes?

La gestión es diferente si se trata de un campus o de una escuela superior, desde el punto de vista de los recursos humanos, infraestructuras, títulos... Tenemos que considerarlos campus, con su casuística e impacto en su entorno. Hay que hacer un análisis y darles herramientas para que se desarrollen.

Y en cuanto al exterior, ¿cómo podría mejorar la UPV?

Tenemos dos grandes áreas en las que focalizarnos: una es Europa (ya tenemos muchos proyectos, pero vienen fondos y ahí la UPV tiene mucho que decir); y, la otra, Latinoamérica, donde hay que desarrollar una política mucho más activa y colaborar con instituciones de allí.

¿Podemos saber más sobre quienes le acompañan en la candidatura?

Le he dedicado mucho tiempo a buscar las personas; para mí, es clave. Es un equipo cohesionado y muy equilibrado, que conjuga experiencia e ilusión. Sin buscar cuotas, tenemos más mujeres que hombres, con cinco vicerrectorados de nueve. Es una gran alegría.

¿Y qué pasaría si este proyecto no sale bien?

Nada. Tenemos ilusión y le estamos dedicando mucho esfuerzo. Nuestro objetivo es llegar al rectorado, pero somos universitarios y trabajamos a nivel docente, investigador, de transferencia... Si no sale bien, seguiremos con nuestro trabajo, en el ámbito en el que la universidad decida que debemos hacerlo.

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