El fin de semana de Pascua ha cerrado con múltiples fiestas ilegales y botellones por toda la Comunitat Valenciana y con el tradicional vuelo del cachirulo del Domingo de Resurrección en playas y parques. La policía ha detectado un repunte de los botellones desde el último fin de semana de marzo, coincidiendo con el cambio al horario de verano y pese a que el toque de queda sigue vigente a partir de las diez de la noche.

La Policía Local de Serra desmanteló un botellón en el que participaban 30 jóvenes de entre 18 y 23 años en el parque natural de la Calderona, a las afueras del casco urbano, en el área recreativa de Aliguetes. Los agentes hacían una ronda de vigilancia este Viernes Santo cuando vieron más de 15 vehículos en la zona y un grupo de al menos 30 personas, sin mascarilla, según informó el Ayuntamiento en un comunicado.

Al acceder al recinto, los agentes pudieron identificar a 20 personas, puesto que el resto echó a correr campo a través por la zona boscosa del área protegida.

Después de identificarlos, la Policía Local requisó las bebidas alcohólicas y propuso sanciones administrativas por reunión, al ser más de 4 personas, y fiesta ilegal, al estar practicando botellón.

Ambas situaciones están prohibidas en el decreto de la Generalitat Valenciana que regula las medidas para luchar contra la covid-19. Además, también se propusieron sanciones por no llevar la preceptiva mascarilla.

El municipio de Serra, en el corazón de la Sierra Calderona, y sus áreas recreativas recibe cada fin de semana miles de personas que huyen de la ciudad buscando el aire puro de la montaña. La presión demográfica se ha intensificado durante esta pandemia, hecho que ha provocado que el Ayuntamiento de la localidad decretara el cierre del castillo ante la imposibilidad de garantizar la seguridad de las personas.

Por otro lado, la Policía Local de Dénia tuvo el sábado una noche intensa. Los agentes tuvieron que acudir a numerosos pisos y chalés avisados de que allí se estaban celebrando fiestas. Disolvieron seis fiestas en las que se habían reunido más de cuatro personas no conviventes, que no usaban, además, mascarilla ni observaban las medidas de higiene básicas para prevenir los contagios. En algunos casos, también se incumplía el «toque de queda».

Ese furor de fiestas privadas dispararon las denuncias en un solo día. Los agentes pusieron 28 denuncias el sábado, que es el número de las sanciones que estaban levantando en una semana.

El propio alcalde de Dénia, Vicent Grimalt, pidió que se extreme la precaución y no se caiga en la tentación de pensar que esta Pascua es normal y los amigos se pueden reunir a la ligera. El objetivo es prevenir un nuevo repunte de contagios.

La Policía está preocupada por la relajación de algunas personas que incumplen las medidas impulsadas para frenar la pandemia. Según datos de la Policía Local de València, el último fin de semana de marzo (entre los días 26, 27 y 28 de marzo) fue mucho peor que las No Fallas, (19, 20 y 21 de marzo) en cuanto a incivismo. Las denuncias subieron un 50,27 % al pasar de 547 a 822, con tres datos preocupantes: las reuniones de más de 6 personas en espacios públicos como parques o plazas se duplicaron al igual que las fiestas ilegales en domicilios. Las concentraciones festivas en la vía pública ilegales pasaron de 93 a 236, lo que supone un incremento del 153,76 %.