Cuando el 9 de mayo decaiga el estado de alarma existen dudas jurídicas importantes de que las grandes restricciones de la movilidad de la población, como el cierre de las autonomías y el toque de queda, tengan sostén legal. La cuestión preocupa, pero hasta cierto punto, en los despachos de mando del Gobierno valenciano.

Es así porque el escenario con el que se trabaja es el de eliminar la hora máxima de actividad en la calle (ahora en las 22 horas) y el perimetraje autonómico en esa fecha. Queda un mes, no obstante, así que todos los planes están condicionados a la evolución de la pandemia. Si la incidencia crece considerablemente (ahora está en 31,6 casos por cada cien mil habitantes), el horizonte de limitaciones sería otro. ¿Qué es aumentar de forma considerable? Superar con holgura los 50 casos (en España está hoy en los 167), señalan las fuentes consultadas.

Mientras tanto, no se prevén cambios notables en el marco actual de limitaciones, como publicó ayer este diario.

El Consell reúne esta mañana (12.00) a la comisión interdepartamental sobre la pandemia (órgano que reúne a buena parte del Ejecutivo), pero a tenor de lo manifestado ayer por los expertos en el encuentro telemático con el president, Ximo Puig, es poco probable que se abra la mano. Alguna medida en el ámbito deportivo es posible que se relaje. También alguna sobre las residencias de mayores, una vez que la vacunación se ha extendido. Y poco más se puede esperar, según las fuentes consultadas. Los expertos lo pidieron así ayer: que se mantenga la prudencia en la desescalada.

Uno de los argumentos para no aprobar grandes cambios es que aún se desconocen los efectos de las fiestas de la Semana Santa. Invita a mantener la calma.

Otro es el entorno. Los expertos subrayan la «singularidad» valenciana, con una incidencia muy inferior al resto de comunidades, a pesar del repunte de los últimos días, en los que se ha percibido un «muy leve» efecto de las Fallas. Pero lo que ocurre en otras autonomías y en otros países de Europa conduce a la preocupación: hace semanas que los índices del virus crecen y hay gobiernos que ya han tomado medidas drásticas para reducir la movilidad.

Los socios también presionan en la línea de la cautela. La coordinadora de Unides Podem, Pilar Lima, marcó ayer las líneas en las que se mueve su partido. «No podemos bajar la guardia ahora, ante una posible inminente cuarta ola y hasta que no aceleremos la vacunación masiva», publicó en sus redes sociales, tras recordar que los datos en el entorno no son buenos.

Dudas jurídicas

El avance de la vacunación en las próximas semanas es otro de los elementos en los que el Consell fundamenta su estrategia para eliminar el toque de queda y el cierre perimetral de la comunidad el 9 de mayo. Algo que evitaría complicaciones jurídicas una vez que no funcione el paraguas de la declaración del estado de alarma. La vicepresidenta del Gobierno valenciano, Mónica Oltra, puso en duda ayer que algunas restricciones se puedan llevar a cabo sin estado de alarma, como el cierre perimetral, que necesita, destacó, de una «herramienta jurídica».

Oltra, para quien la decisión de prorrogar el estado de alarma debe tomarse por criterios técnicos y no por otros «secundarios», espera que esta cuestión se acuerde entre todas las comunidades y no sea «unilateral». En la misma línea se manifestó Joan Baldoví, el diputado en el Congreso de Compromís, la formación de Oltra.

Indicador en residencias

Por otra parte, los expertos subrayaron ayer ante Puig la bajada notable de los positivos en las residencias. Los investigadores pusieron sobre la mesa el índice de virus en las aguas residuales de los entornos de algunos geriátricos y el porcentaje de detección es muy bajo. Se sitúa en torno a apenas un 6%, señalaron fuentes del Ejecutivo valenciano. Este dato avalaría la relajación en los criterios de entrada y salida de los centros de mayores.

La C. Valenciana supera el 15 % de población con al menos una dosis

La Comunitat Valenciana ha superado el umbral de vacunación con al menos una dosis del 15,5 %de la población en edad de vacunar (los mayores de 18 años). Según el Ministerio de Sanidad se ha administrado al menos una dosis de la vacuna a 663.216 valencianos de las que 262.860 ya han recibido la pauta completa (el 6,2 % de la población) aunque la Conselleria de Sanidad eleva esta última cifra a un total de 267.393 personas.