«Tranquilidad». Ese fue el mensaje que transmitió ayer la consellera de Sanidad, Ana Barceló, a las personas menores de 60 años vacunadas con AstraZeneca a falta de planes confirmados.

Primero porque, explicó, «hay margen hasta junio» —en realidad las primeras segundas dosis se pondrían a principios de mayo al pasar tres meses de las primeras inoculadas en la Comunitat Valenciana— para que los técnicos determinen si es necesaria la segunda dosis ya que, indicó en segundo lugar, «estudios actuales cifran la inmunización con solo la primera inyección en un 76 %». Barceló, en la rueda de prensa, corroboró que esta semana no había ninguna cita para vacunar a nadie menor de 60 años con AstraZena y, tras el acuerdo de ayer del Consejo Interterritorial de suspender la inoculación por debajo de esa edad, tampoco se llamará a las personas de grupos esenciales en este tramo.

De este modo, señaló que «en principio» no habrá un ofrecimiento a criterio de la persona que debe recibir la segunda dosis si quiere inocularse ya que ha insistido en que hay tres meses para adoptar una decisión y el ministerio dará todas las explicaciones si fuera necesario anularla basado en los estudios técnicos.

De este modo, todas las vacunas de AstraZena, Pzifer y Moderna que lleguen se reservan para cumplir el objetivo de vacunar a los grupos etarios de 79 a 70 años y de 60 a 65. Así, destacó que desde Atención Primaria se sigue llamando a las personas de 79 en orden descendente mientras que a partir de los 60 años se les cita por SMS.