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La C. Valenciana recupera el 60 % del agua tratada, la mitad de toda España

«Hace dos décadas desalar un metro cúbico costaba un euro, ahora está en 50 céntimos»

La C. Valenciana recupera el 60 % del agua tratada, la mitad de toda España

La C. Valenciana recupera el 60 % del agua tratada, la mitad de toda España

Los recursos no convencionales para la gestión hídrica, es decir, las desanalizadoras y el agua tratada, serán esenciales en el futuro para tratar episodios de sequías, que con el cambio climático serán cada vez más intensas y frecuentes.

La Comunitat Valenciana, y especialmente la provincia de Alicante, es una de las regiones más áridas de España y también más expuestas al fenómeno de la sequía, pero según apunta un estudio realizado por Álvaro Francisco Morote, investigador de la Universitat de València en Didàctica de las Ciencias Experimentales y Sociales, y Jorge Olcina y María Hernández, de Análisis Geográfico Regional y Geografía Física de la Universidad de Alicante, nuestra autonomía es la más que más reutiliza las aguas residuales alcanzando el 59 % del caudal tratado, frente al 10 % de media nacional y el 2,4 % de media europea, según los últimos datos oficiales disponibles. Además, la gestión del agua desalada ha sido un revulsivo en los últimos años, superando los aportes que llegan del trasvase Tajo-Segura.

La investigación llevada a cabo por Morote, Olcina y Hernández ha sido galardonada con un segundo premio en los Water 2021 Best Papers Awards de la revista de impacto Water, un trabajo que analiza los recursos de agua no convencionales en la costa de Valencia y Murcia y la adaptación a la sequía. El informe analiza de 2014 a 2018, pero sus conclusiones están plenamente vigentes, según corroboran las cifras actuales.

Cambio de recursos

«En la década de los 90 el principal recurso para combatir las sequías en el sureste de España era el trasvase, que suponía el 70 % de los aportes adicionales. Sin embargo, a partir de 2003 empiezan a construirse las desanilizadoras, y todo cambia. Al principio era un recurso caro, pero su precio ha bajado muchísimo. Si hace 20 años un metro de agua cúbica desanilizada costaba un euro, ahora está por 50 céntimos. Además también ha bajado el consumo de energía que necesitamos para desanilizar el agua. La principal ventaja de este recurso, como también el de las aguas tratadas, es que no depende de las condiciones climáticas», explica el geógrafo Álvaro Morote, que actualmente da clases en la Facultad de Magisterio de la Universitat de València.

El segundo recurso no convencional en importancia sería el de las aguas depuradas. Como explica Morote, Alicante y Murcia son dos de las zonas «donde más se reutiliza, porque es más demanda de agua hay y menos oferta existe, por eso hay que reutilizar lo máximo posible». «De hecho, con esa agua reutilizada se riegan zonas de ajardinadas de chalets y urbanizaciones», recuerda el profesor de la UV. En este contexto hay que recordar la cifra que recoge el propio informe reconocido por la revista Water, y es que la Comunitat Valenciana reutiliza el 50 por ciento de toda el agua tratada de España, ya que el 59 por ciento de la red de fecales acaba siendo recuperada.

Regresando al informe de Álvaro Morote, Jorge Olcina y María Hernández, se explica que las plantas desaladoras de Alicante y Murcia, durante el período de cierre de la trasvase Tajo-Segura, «abastecieron alrededor del 60-70 % de los recursos demandados en el sector costero y prelitoral» de estas provincias, y que gracias a ello, «en la costa del sureste de España, prácticamente no ha habido restricciones en el abastecimiento urbano durante este período, a diferencia de la sequía de los años noventa».

Los investigadores señalan que es «necesario ser crítico y cambiar la percepción de la dependencia exclusiva de las transferencias de trasvase en el sureste de España y pensar en un nuevo enfoque e integrar todos los recursos hídricos disponibles». Y advierten de que en el Tajo-Segura «debe tenerse en cuenta que será un recurso no disponible coincidiendo con años de sequía».

Puig disputa al PP el discurso hídrico

El president de la Generalitat, Ximo Puig, aseguró ayer en una visita a tierras alicantinas que trabajará para lograr un acuerdo en torno al trasvase Tajo-Segura, pero advirtió de que, «si no se cumple con este espacio de diálogo», el Consell adoptará «soluciones de carácter jurídico», porque «está en juego la pervivencia de un sector fundamental para la economía» de la Comunitat Valenciana, como se ha demostrado ante la actual crisis sanitaria por la pandemia.

Puig defendió en este sentido el carácter «absolutamente irrenunciable» de las transferencias del Tajo al Segura y remarcó que el Consell actuará «en todos los ámbitos» para garantizar «agua para siempre» que permita atender las necesidades de la agricultura de la Comunitat Valenciana y cubrir el déficit de recursos hídricos que sufren de forma especial las comarcas alicantinas.

El president visitó la balsa de la Comunidad de Regantes de Benferri y el pantano de Crevillent y mantuvo en Elx una reunión de trabajo también con representantes de la Comunidad de Regantes.

El jefe del Ejecutivo valenciano añadió que cualquier cambio de reglas «tiene que estar acordado», y argumentó que resulta necesario consolidar el trasvase Tajo-Segura como garantía del mantenimiento del sector agroalimentario, que se ha mostrado «estratégico» en la actual crisis sanitaria. 

Para el 24 de mayo se anuncia una manifestación en Madrid del colectivo «Círculo por el Agua» contra las «medidas limitativas» del gobierno central en el trasvase.

Por su parte, el presidente de la Diputación de Alicante, Carlos Mazón (PP), exigió a Puig que reclame «hasta la última gota del trasvase» al Gobierno.

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