El hallazgo de una nueva variante denominada india no resulta de por sí sorprendente, pues cuanto mayor sea la expansión del virus mayor es la probabilidad de que broten nuevas mutaciones del patógeno. Preocupa, eso sí, el efecto que puedan tener estos linajes emergentes sobre el futuro de la pandemia.

¿Qué sabemos de esta nueva variante?

La variante B.1.617 presenta unas 15 mutaciones. Dos de ellas, conocidas como E484Q y L452R, se concentran en la espícula del virus; de ahí la denominación de doble mutante. No es la primera vez que se detectan estas mutaciones, pero sí la primera vez que se detectan juntas. Sobre el papel, según apuntan varios experimentos realizados hasta la fecha, estas mutaciones podrían convertir este linaje en más contagioso y, a su vez, podrían hacer que el virus sea más escurridizo para el sistema inmune. En la práctica, sin embargo, todavía no se ha demostrado que esta variante sea más peligrosa o letal que sus antecesoras.

¿Cuándo y dónde se ha detectado?

El 5 de octubre de 2020, las autoridades sanitarias indias registraron la detección de esta nueva variante en la base de datos global Gisaid. Cuatro meses más tarde, varios países notificaron el hallazgo de este linaje en su territorio: Reino Unido, Estados Unidos, Francia, Alemania, Italia, Suiza, República Checa y España han dado parte de la presencia de esta variante dentro de sus fronteras.

¿Es esta variante culpable de la ola de contagios en la India?

Todavía es pronto para responder con certeza a esta pregunta. De hecho, aún no está claro si el aumento de los contagios en la India «está asociado con la variante, con el comportamiento ciudadano (y las medidas de prevención) o si ambos están contribuyendo», resume Sharon Peacock, directora del consorcio genómico sobre covid-19 británico y profesora de salud pública y microbiología de la Universidad de Cambridge en declaraciones al portal Science Media Center.

¿Hay que preocuparse por estas mutaciones?

En estos momentos, el linaje B.1.617 no está clasificado dentro de las conocidas como «variantes preocupantes». Para que las mutaciones se clasifiquen dentro de esta categoría deberían cumplir los siguientes criterios: que aumente la transmisibilidad (o que afecte negativamente a la epidemiología del virus), que cambie la presentación clínica de la enfermedad, que escape a la inmunidad derivada de la infección natural (lo que daría pie a más reinfecciones) o que rebaje la eficacia de las actuales vacunas, tratamientos y medidas de prevención.