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Amos Urtubia Palacios: "En tres o cuatro meses podremos recuperar la casi normalidad, pero es esencial vacunarse"

Afirma que por primera vez en mucho tiempo se puede ver la luz al final del túnel de la pandemia. Sin embargo, de cara al fin del estado de alarma, hace un llamamiento a la prudencia: «No se puede echar todo por la borda». Y también, a que vayamos a vacunarnos sin miedo.

Amos Urtubia Palacios: "En tres o cuatro meses podremos recuperar la casi normalidad, pero es esencial vacunarse"

Amos Urtubia Palacios: "En tres o cuatro meses podremos recuperar la casi normalidad, pero es esencial vacunarse"

Estamos ante una semana que se presenta clave para avanzar en la vacunación por el anuncio de que a la Comunidad van a llegar más de 400.000 dosis. Imagino que será emocionante, pero también va a exigir un esfuerzo importante del personal sanitario.

Si la previsión se cumple, vamos a ver un avance muy, muy importante. Los profesionales estamos muy ilusionados y con muchas ganas de vacunar para intentar volver a una cierta normalidad. Es lo único que nos puede ayudar a salir de ésta. ¿Es cansado? Pues sí, porque llevamos muchos meses dándolo todo, pero cuando ves algo de luz para poder avanzar en combatir la pandemia lo compensa todo.

¿Siguen viendo mucha gente que rechaza la vacuna?

Hay personas que están citadas y no vienen; otras que no has podido localizar o que les llamas y no están aquí porque son población flotante y están en su primera residencia. Entonces tienes que reasignar esas dosis que tenías asignadas, pero a pesar del estrés, se puede hacer.

Y también quienes no acuden porque tienen miedo o no se fían. ¿Qué les diría?

Que no hay otra alternativa. Y, sobre todo, que el espejo lo tenemos claramente en las residencias. En este departamento en la última ola tuvimos un aumento de la incidencia importante en las residencias, que coincidió con el inicio del periodo de vacunación. Pero fue terminar la vacunación y a día de hoy no hemos vuelto a tener ningún caso nuevo detectado en ningún centro. De modo que la vacuna funciona y es evidente: tienes una población diana muy controlada, a la que afecta mucho el virus, con un índice de mortalidad altísimo... La vacunación ha supuesto un antes y un después en el control del coronavirus y en la libertad de los mayores para volver a salir y a tener interrelación después de unos meses muy duros.

Vacunas como la de Oxford-AstraZeneca generan más rechazo que otras. ¿Por qué?

Más que por los efectos que puedan tener o no, creo que es porque ha habido tanta información, de una manera tan sesgada y en un tiempo tan corto, que la población no estaba preparada para entenderlo del todo. Mucha de la gente que viene a vacunarse y que por rango de edad le toca esta vacuna nos pregunta: ¿Usted me asegura que no me va a pasar nada? Y yo siempre doy la misma respuesta: ¿Usted me asegura que cuando coja el coche para volverme a casa no voy a tener un accidente? Es algo sobre lo que no tenemos certezas. ¿Es segura la vacuna? Sí. ¿Es la única alternativa? Sí. ¿Puede conllevar algún riesgo? Seguro, pero ésta y todas las vacunas. Ahora bien, lo que está claro es que todas las que ahora mismo tenemos disminuyen la mortalidad y el ingreso grave. Entre vacunarse o tener covid-19 con síntomas menores, algo de febrícula o un poco de tos, a terminar intubado, con una traqueotomía o muerto, nadie debería tener ninguna duda. Nadie.

En la Comunidad Valenciana se está estudiando ya un posible caso de la nueva variante india del SARS-CoV 2. ¿Preocupa que esta cepa, al parece más virulenta, se pueda expandir por la provincia?

Si hay algo que nos ha enseñado este virus es a tener precaución y humildad. El que diga que no corremos riesgo con la cepa india es un temerario, porque lo cierto es que las cepas van a ir danzando de un sitio a otro por el nivel de globalización en el que vivimos. Es indudable que nos ha de preocupar su expansión; los virus son muy listos y mutan, se van adaptando a las nuevas condiciones de forma muy rápida. El ejemplo lo tenemos con la cepa de Gran Bretaña: al principio nos decían que no iba a salir de la isla y ahora es la mayoritaria.

Quedan pocos días para el fin del estado de alarma y, con él, de las restricciones a la movilidad o del toque de queda. ¿Estamos preparados para que eso no se traduzca en más contagios?

Yo pediría a la gente mantener aún las mismas precauciones que estamos teniendo ahora. Estamos a nada, a pocas semanas de poder conseguir un índice de vacunación muy alto y en tres, cuatro meses máximo, la población mayor de 45 o 50 años, que son los que tienen aún un mayor índice de complicaciones, ya van a estar vacunados. En esos meses vamos a poder recuperar una situación de casi normalidad, por eso es esencial que la gente venga a vacunarse y que, hasta entonces, sea muy precavida para no echarlo todo por la borda cuando por fin parece que se ve algo de luz.

Zonas de la provincia como la Marina Baixa son receptoras de mucho turismo del norte y el centro de España, donde ahora mismo hay niveles de contagio muy altos. ¿Temen que eso pueda disparar la incidencia?

El 9 de mayo todavía nos va a quedar mucha población de más de 60 años desprotegida. Y creo que la gente que quiera venir, que es totalmente lógico y comprensible, ha de ser consciente de cuál es la situación: están con un índice de contagios muy superior al nuestro y, por tanto, la posibilidad de estar infectados es mucho más alta. Los números se nos pueden ir al traste en dos, tres semanas. Por eso creo que el que viene debería mantener cierta precaución a la hora de venir y hacer una semicuarentena hasta asegurarse de que no está infectado para no propagar el virus.

La baja incidencia que tenemos en la provincia está permitiendo recuperar las consultas presenciales en la Atención Primaria. ¿Cómo está siendo ese regreso?

Aunque durante la pandemia a todo paciente que ha necesitado una consulta se le ha visto, es cierto que ahora se está reforzando otra vez la presencialidad. Era necesario, pero siempre respetando aforos, el doble circuito asistencial,... Sin embargo, yo también soy defensor de la no presencialidad. Igual que creo que un médico de familia tiene que ver al enfermo en cualquier circunstancia clínica, la atención telefónica tiene su cabida y se ha de mantener para cosas que hasta ahora no se hacían como tal pero que así funcionan muy bien.

O sea, que quizás había antes demasiada presencialidad.

Sí. Hay muchos trámites que se pueden hacer sin que la gente tenga que ir al centro de salud, como consultas administrativas, burocracia, dar resultados de una analítica, el control evolutivo de un tratamiento,... Debemos acostumbrarnos a que sea así para no sobrecargar más el sistema.

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