Leo estos días el último libro de José Miguel Viñas, titulado “El Tiempo”. Un acierto de la editorial Shackleton, que está apostando por la edición de textos de divulgación científica rigurosa. Disfruto con las páginas que explican la historia de la ciencia meteorológica, las capas atmosféricas, el balance energético del planeta, las corrientes en chorro, el peso del aire, la clasificación de las nubes, el funcionamiento de los termómetros, el origen del nombre de los vientos, la evolución de la predicción meteorológica y la incertidumbre del actual clima cambiante. Con la explicación de aspectos del tiempo y clima que contienen los “recuadros” que acompañan los diferentes epígrafes, verdaderos “cuadros de divulgación” a modo de pinturas de sabia paleta. Son todas ellas páginas repletas de rigor y amenidad.

Son de esos libros que gusta leer. José Miguel trabaja el lenguaje y la construcción gramatical con acierto. La aparente sencillez de las frases encierra mensajes que explican procesos complejos con las palabras justas. Pienso en mis alumnos que estudian geografía y creo firmemente que este libro es absolutamente necesario para su formación en conocimientos climáticos. Pero el libro trasciende a la formación previa de los lectores, porque está destinado a todo publico que se interese por estas cuestiones meteorológicas, que cada vez es más numeroso. José Miguel Viñas, además de su bondadoso carácter, de su afán por el trabajo bien hecho, de su espíritu inquieto y crítico, es uno de esos científicos imprescindibles para el conocimiento y divulgación de las ciencias atmosféricas en nuestro país y fuera de él. Ahora nos regala este nuevo ensayo, con un subtitulo muy revelador “Todo lo que te gustaría saber sobre los fenómenos meteorológicos”. Cercanía en la complejidad.

Como ocurre en la docencia, no hay nada más satisfactorio para un autor que un gran número de personas entiendan fácilmente lo que se quiere transmitir, aunque el tema encierre procesos físicos, químicos y formulaciones matemáticas avanzadas como ocurre en meteorología. En estas páginas no se encontrará ninguna fórmula o ecuación, pero el resultado de las mismas está perfectamente explicado con las palabras precisas. Esto sólo lo alcanzan aquellos que controlan perfectamente una disciplina científica como la meteorología y transmiten sus conocimientos para que todo el mundo pueda comprenderla sin dificultad, incluso sin necesidad de conocimientos previos. Esa es la buena divulgación científica. José Miguel Viñas lo ha vuelto a conseguir con este libro. Otra obra imprescindible. Enhorabuena.