El Gobierno está dispuesto a debatir las compensaciones por el pago de los peajes en las carreteras que ha planteado en el plan de recuperación, sobre todo para los transportistas profesionales. Así lo aseguró ayer el secretario de Estado de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, Pedro Saura, en la estación de Atocha, en Madrid, antes del viaje inaugural a Barcelona del primer competidor de Renfe en la alta velocidad, la compañía Ouigo (la marca de bajo coste de la empresa pública de ferrocarriles franceses, SNCF).

Saura recuerda que la introducción de los peajes está prevista para 2024 y no antes, para evitar que coincida con la crisis económica derivada de la covid. A su juicio, el pago por uso en las carreteras es un medida «coherente» cuando España está pidiendo fondos a la Unión Europea para infraestructuras y en un momento en que ya la mayoría de países de la Unión aplican este tipo de peajes.

La medida solo se pondrá en marcha si hay un amplio consenso político, económico y social, especialmente con el sector del transporte profesional, con el que el Gobierno ya trabaja en un plan de modernización y en ese marco debatirá los peajes.

El secretario de Estado defiende que se trata de una medida «justa» porque pagarán por las carreteras aquellos que la usan, y por tanto contaminan, y entiende además que incentiva el trasvase hacia otros modos de transporte menos contaminantes, como el tren.

Prudencia y críticas

Desde la Generalitat se muestran prudentes aunque consideran que no es el momento. El conseller de Movilidad, Arcadi España, señaló ayer que el debate «no es nuevo. Hay países de Europa que lo tienen implantado y la Comisión Europea lo continúa estudiando».

Aunque alerta que este debate tiene características especiales en España porque «hay comunidades como la valenciana que han pagado 40 años de peajes frente a otras que no. Y en un momento de crisis económica marcado por la pandemia tenemos que centrarnos todos en ser más competitivos, recuperar el empleo perdido y seguir creando empleo. Esa tiene que ser la prioridad ahora de todas las Administraciones. Por tanto, no es el momento de introducir peajes», asegura a Levante-EMV.

Baldoví: «Están más que pagadas»

El diputado de Compromís en el Congreso, Joan Baldoví, también criticó la intención del Gobierno de hacer las autovías de pago en toda España a partir de 2024. «Los valencianos tenemos más que pagadas nuestras autovías y autopistas después de años de ser de los pocos territorios del Estado que pagaban por la autopista del Mediterráneo, que en algunos tramos todavía es de pago».

Baldoví defiende que «el pueblo valenciano no quiere pagar más», por lo que la semana pasada exigió la comparecencia del ministro de Transportes, el valenciano José Luis Ábalos para que aclare «cómo piensa llevar a cabo ese pago» y recordarle que esas vías están «pagadas, repagadas y recontrapagadas» después de más de 40 años de pago de la AP-7. Y critica que el gobierno quiera llevar adelante una iniciativa sin contar con el Congreso y sin dar cuenta de los detalles de afectación e impacto.

También lamenta que este anuncio «preocupa muchísimo porque supone un jarro de agua fría después del triunfo que supuso para el pueblo valenciano poder disponer gratuitamente de este cauce de comunicación». Esta tasa indirecta, denuncia, es «injusta» y recaerá sobre la gente trabajadora, estudiantes y los profesionales que usan las vías para exportar nuestros productos. «Nos podría parecer bien esta tasa si hubiera una alternativa real al transporte por carretera, unos transportes públicos eficaces, rápidos e interconectados para las personas que se desplazan día a día para trabajar y estudiar».

Compromís urge así al Ministerio de Transportes a mejorar la red de ferrocarril en la Comunitat para fomentar el transporte público más allá de los grandes cascos urbanos: «No tenemos el tren de la costa, ni el corredor mediterráneo, ni conexiones de Cercanías en condiciones porque se han abandonado año tras año en detrimento de la alta velocidad».