Dos actos reivindicaron ayer el papel integrador y reparador de las instituciones comunitarias ante las grandes crisis en la antesala del Día de Europa, que se celebra oficialmente mañana. La primera de las citas, acogida en la Beneficència de València y organizada por el Instituto 9 de Mayo, contó con una importante presencia institucional (como la delegada del Gobierno, la directora general de Asuntos Europeos del Consell o el vicepresidente de la diputación provincial), con el objetivo de celebrar una efeméride que representa el final del fascismo en Europa.

El Instituto 9 de Mayo concedió también distintos premios. El principal reconoció la unión monetaria y el legado europeo de Helmut Kohl, que fue canciller alemán. Fue recogido por el consulado alemán. Además, hubo reconocimientos para los ganadores del concurso escolar «Europa en un tuit» y el universitario titulado «Europa no es un lugar, sino una idea».

En otro acto celebrado ayer y organizado por la Delegación del Gobierno, la máxima responsable de esta institución en València, Gloria Calero, destacó que «ante el desafío global jamás conocido por nuestras generaciones», la pandemia mundial de la covid-19, «España y Europa han sabido estar a la altura de este reto gigantesco».

Calero aseguró que la UE ha respondido con «soluciones excepcionales a problemas excepcionales». Prueba de ello, a su juicio, es el acuerdo para la mayor inversión de la historia para la reconstrucción del espacio común europeo: «Una vez más, la Unión Europea ha antepuesto el interés general de la ciudadanía europea», profundizó.

La delegada del Gobierno auguró que el presupuesto a largo plazo de la UE, junto con NextGenerationEU, instrumento temporal concebido para impulsar la recuperación, será «el mayor paquete de estímulo jamás financiado» a través del presupuesto de la Unión Europea: «Un total de 1,8 billones de euros que ayudarán a reconstruir la Europa posterior a la covid-19, que será más ecológica, digital y resiliente», subrayó.

Calero cerró su intervención defendiendo la «acción exterior propositiva» de España, basada en una apuesta por una UE más integrada y autónoma, la unión cultural, social y económica con América Latina, el compromiso solidario y la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible como guía orientadora de la acción del Gobierno.