El Consell no quiere que las calles de Benidorm, Cullera, Benicàssim o Gandia se parezcan en lo más mínimo a las que se vieron en el centro de Madrid y Barcelona el pasado domingo de madrugada. Las miradas están puestas en el próximo fin de semana porque cuenta con muchos ingredientes que conforman un cóctel de riesgo: previsión de buen tiempo, festivo el sábado en Madrid (San Isidro) y fin del perimetraje autonómico. A ello hay que añadir las ganas acumuladas.

«Estamos preocupados porque va a ser el primer fin de semana sin perimetración», admitió la consellera de Justicia, Gabriela Bravo, tras una reunión en el Palau de la Generalitat entre los máximos responsables de Interior en la C. Valenciana con presencia incluida del jefe del Consell, Ximo Puig, y la delegada del Gobierno, Gloria Calero. Se esperan muchos turistas y bastantes ciudadanos han hecho llegar al Ejecutivo a través de las redes sociales mensajes de cierto temor ante desmanes.

Las zonas calientes (más allá de la temperatura) y donde se tienen puestas las alertas es el litoral, lugar habitual de destino de turistas de otras autonomías, especialmente Madrid, donde la incidencia es de 302, casi 10 veces más que la valenciana, y unas restricciones mucho más laxas. «Quien venga será bienvenido, pero aquí se tienen que cumplir las normas», remarcó Gabriela Bravo al respecto.

Por eso se ha convocado a los alcaldes y alcaldesas de los municipios costeros y de las capitales de provincia a una reunión mañana. Se les reclamará el máximo control y vigilancia en el cumplimiento de las restricciones en vigor. Especialmente de la limitación de aforos (tanto en locales como en viviendas privadas), el cierre de la hostelería a las 23:30, y el toque de queda (00:00) para evitar botellones y actos similares a los vistos el fin de semana pasado.

El Consell considera necesario un refuerzo para el fin de semana a partir del «diagnóstico» que realicen los propios consejos de seguridad locales —que se ha pedido que se convoquen— y anima a los ayuntamientos a utilizar todos los recursos en su mano «tanto humanos como técnicos», como el uso de drones u otros dispositivos que sean útiles en esta labor.

La mirada está puesta en la colaboración entre la Generalitat y los municipios, que serán los que observarán y notarán en carne propia el posible aumento de turistas y si esto conlleva un incremento en la socialización de riesgo con actitudes que vayan en contra de las delimitadas en las restricciones ante la covid.

«Necesitamos que las policías locales participen en esa actuación de prevención y de control para seguir disfrutando hasta que el covid desaparezca», señaló ayer la consellera de Justicia. A ella se unió la delegada del Gobierno, quien apeló a la «responsabilidad de toda la ciudadanía» para «no tirar por la borda el trabajo hecho hasta ahora».

El objetivo del Consell es que la próxima semana el debate en torno a lo visto durante sábado y domingo sea más la celebración de una victoria hacia la normalidad y su respiro económico y no el lamento ante posibles rebrotes del virus.