España ha cogido ritmo en la vacunación -que ya cuenta con 14.028.954 de ciudadanos con al menos una dosis de los cuales 6.327.447 (el 13,3 % población) cuenta con la pauta completa- pero las decisiones para seguir impulsando esta no se detienen. Con este objetivo, la Comisión de Salud Pública, dependiente de Sanidad, aprobó ayer ampliar el uso de la vacuna monodosis de Janssen a las personas de 50 a 59 años, así como a colectivos vulnerables difíciles de captar como personas con discapacidad, autismo y enfermedades mentales severas. También a aquellas personas vulnerables económicamente, entre los que se incluirían personas sin hogar, temporeros o inmigrantes en situación administrativa irregular.

La decisión se tomó durante una reunión entre el Ministerio de Sanidad y las autonomías, que se reunieron por la tarde para analizar la estrategia a llevar a cabo hasta alcanzar la inmunidad de rebaño, un encuentro en el que se debatió por primera vez sobre la administración de vacunas a las mujeres embarazadas y a las que han dado a luz recientemente y todavía se encuentran en periodo de lactancia. Sobre esta últimas, se aconsejó administrarles las vacunas Pfizer o Moderna cuando les corresponda según el grupo de priorización al que pertenezcan.

La propuesta también se refirió a los adolescentes y preadolescentes, a los que «no se priorizarán en este momento». Y es que los datos epidemiológicos muestran que las personas que se encuentran entre los 39 y los 59 tienen un mayor riesgo de hospitalización y muerte que los jóvenes. Sin embargo, una vez se apruebe Pfizer para esta franja se propondrá vacunar a los mayores de 12 años -horas antes de la reunión la Administración de Fármacos y Alimentos de Estados Unidos concedía la autorización para uso de emergencia de este fármaco para adolescentes mayores de 12 años- con condiciones de muy alto riesgo o en situación de gran dependencia, así como aquellos que se encuentren ingresados en centros de educación especial, centros tutelados o de personas con discapacidad intelectual.

Sanidad y las comunidades aprueban el uso de Janssen entre 50 y 59 años Agencia ATLAS | Foto: EFE

Sin cambios en AstraZeneca

Por otro lado, respecto a la segunda dosis de AstraZeneca a menores de 60 que ya recibieron un primer pinchazo, la Comisión no cambió su criterio y recordó que ya se acordó alargar la separación entre vacunas hasta las 16 semanas -anteriormente eran 12- hasta contar con más información y antes de decidir si se seguirá inmunizando a este grupo con AstraZeneca o con Pfizer, como se está estudiando. Según esta ampliación de la pauta entre dosis, los anteriormente usuarios de AstraZeneca deberían recibir la segunda inyección a finales de mes, a partir del 24 de mayo.

En este escenario, la Unión Europea solicitó ayer a los tribunales belgas que la farmacéutica anglo-sueca sea condenada al pago de una indemnización por los daños causados con el retraso en el reparto de vacunas a los países del bloque, en una segunda demanda civil que se suma al procedimiento de urgencia previo con el que solicita que el laboratorio entregue de inmediato 90 millones de dosis, lo que en cualquier caso representa menos de la mitad de lo firmado para junio.

La incidencia sigue su descenso

Además, mientras el uso de los fármacos avanza, la evolución de la pandemia en España continuó ayer su tendencia descendente que inició hace dos semanas con una nueva bajada de la incidencia hasta 180,6 (8,3 puntos menos que el lunes), aunque sigue sin reflejarse en las ucis, donde hay una ocupación del 20,4 % (un punto menos) y en los fallecimientos, con 205 más notificados en las últimas 24 horas. Según Sanidad, desde el lunes hubo 4.941 nuevos contagios -2.768 de ellos en 24 horas-, con lo que la cifra total de infecciones desde el inicio de la pandemia ya en 3.586.333 y la de muertes a 79.100, de las cuales 251 fueron reportadas en los últimos siete días.