Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Cien años de la titulación

Sin paro y con sueldos altos, así es el futuro de los ‘telecos’

«No los quitan de las manos», asegura un profesor de la UPV sobre los estudiantes

Clase de informática
en la Escuela de Ingeniería
de Telecomunicaciones
de la UPV.  germán caballero

Clase de informática en la Escuela de Ingeniería de Telecomunicaciones de la UPV. germán caballero

Ninguna carrera universitaria te garantiza un trabajo al acabarla. Y mucho menos un puesto que esté además bien remunerado. Pero el grado y el posterior máster de ingeniería de telecomunicaciones se acerca mucho a ese escenario perfecto. Prácticamente el cien por cien de los estudiantes que acaban el grado o el máster de telecomunicaciones se incorporan sin problemas al mercado laboral con un salario que, a los tres años, está por encima de la media de los españoles. Pese el innegable atractivo de estos estudios técnicos, tanto desde la universidad como desde el colegio profesional no paran de hacer campañas para atraer vocaciones hacia una titulación que acaba de cumplir cien años de implantación en España.

«La nota de acceso muestra una dicotomía extraña. Históricamente era una profesión muy demandada con números clausus altos, pero de unos años a esta parte, la nota ha bajado bastante, y sorpresivamente el mercado demanda cada vez más ingenieros, recompensados con sueldos altos. Lo cierto es que tenemos problemas para cubrir puestos de trabajo», explica Francisco Ballester, vicedecano de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería de Telecomunicación de la Universitat Politècnica de València. Tanto es así que Ballester exclama: «¡Nos los quitan de las manos!».

La pandemia, aceleradora

César Morillas, vicedecano del Colegio Oficial de Ingenieros de Telecomunicación de la Comunitat Valenciana, dibuja también un panorama inmejorable. «El mercado de trabajo está bastante bien, y las perspectivas de futuro son muy buenas, casi no tenemos paro. La tecnología va cubriendo más importancia, se ha acentuado por la pandemia; el mundo se dirige hacia las nuevas tecnologías. Es una profesión versátil y transversal, porque tiene cabida en todos los sectores por la digitalización de la sociedad», analiza Morillas. Las cifras le dan la razón. Según el último informe del Mapa socio-profesional del titulado en Ingeniería de Telecomunicación, solo el 4,1 % de los profesionales busca trabajo.

Con este panorama debería haber cola para matricularse en las facultades, y aunque no sobran plazas, tampoco la competencia es muy alta. Actualmente la nota de corte está sobre 8.30, cuando en Informática está medio punto por arriba y otras carreras con mucha menos salida laboral tienen notas de acceso altísimas. «Necesitamos vocaciones, que los estudiantes lleguen a esta especialidad como primera opción, no como segunda o tercera, que es lo que sucede actualmente», explica el profesor Francisco Ballester. Eso explica que muchos estudiantes se incorporen al mundo laboral solo con el grado (ya que tienen trabajo asegurado) y menos de los que desearían las universidades opten por hacer el máster. En la UPV salen en torno 90 o 100 graduados y entre 35-40 ingenieros de telecomunicaciones con el máster.

Múltiples salidas

Desde el colegio profesional, el vicedecano César Morillas lamenta que existe la percepción general «de que es una carrera difícil, y es supone una barrera de entrada para muchos estudiantes». También, admite, en otros estudios «ves más claramente sus aplicaciones en el terreno laboral». Pero lo cierto es que, como detalla Morillas, existen infinidad de opciones de trabajo: «La profesión abarca muchas disciplinas: transmisión de radio, TV, fibra óptica, toda el campo de la telefonía móvil, la comunicación a distancia, y todo aquello que suponga transmisión de datos. Tenemos aplicaciones en energías renovables, sonido, telefonía, imagen, vídeo, telemática, inteligencia artificial, coches autónomos... Ahora estamos dando a conocer tecnologías aplicadas al sector primario, es decir agricultura, pesca y ganadería».

Compartir el artículo

stats