El presidente de la Diputación de Alicante, Carlos Mazón, que se perfila como el nuevo presidente de los populares valencianos, ha utilizado esta mañana su comparecencia en las Corts, en el trámite de participación de la futura ley del fondo municipal del Consell, para tratar de confrontar desde el primer minuto con el presidente de la Generalitat, Ximo Puig.

Mazón no es diputado autonómico pero la agenda parlamentaria le ha dado esta mañana una magnífica oportunidad para presentarse en las Corts como virtual nuevo líder de los populares valencianos tras la retirada de Isabel Bonig, obligada después de la dirección nacional del PP dejara clara su apuesta por Carlos Mazón.

El dirigente alicantino ha defendido su rechazo al fondo del Consell pese a que asegura más fondos a los ayuntamientos alicantinos. Mazón ha alabado los acuerdos alcanzados con la vicepresidenta del Consell, Monica Oltra; la consellera de Transparencia, Rosa Pérez, o el secretario autonómico de Turismo, Francesc Colomer, dejando claro desde el primer minuto que su intención es confrontar directamente con Puig.

Mazón ha asegurado que Puig ha mentido sobre el fondo municipal, aunque el alcalde de Xàbia, José Chulvi, síndic adjunto del PSPV, le ha reprochado que con sus políticas condena a la discriminación a los ayuntamientos alicantinos, que han dejado de recibir 68 millones en los últimos años respecto a los de València y Castelló porque Mazón rechaza el fondo del Consell.

Chulvi ha acusado a Mazón de preferir las batallas imaginarias y el partidismo a la financiación de los ayuntamientos. Mazón ha respondido que el fondo es pernicioso para los municipios pequeños y obedece a una imposición desde la Generalitat. Sobre la palabra imposición ha tejido su discurso y ha llegado a calificar el fondo municipal del Consell de atropello.

Mientras, el paso por las Corts del futuro dirigente popular visualiza el cambio de era en el PP valenciano. Ninguna de las síndicas adjuntas, Eva Ortiz, y Elena Bastidas, ha estado presente en el recibimiento.

En cambio, la lideresa popular en el Ayuntamiento de València, Maria José Català, que será la número dos en el futuro liderazgo de Carlos Mazón, no se ha separado ni un segundo del alicantino. Incluso le ha acompañado en las declaraciones a los medios. Mazón tiene tan claro el papel de lugarteniente de Catalá que el presidente de la diputación de Alicante la ha recibido con un saludo militar cuando se ha encontrado con ella a primera hora en la cafetería de las Corts. También se ha abrazado de forma efusiva con el diputado Miguel Barrachina, uno de los nombres que suena para ocupar el cargo de síndic.

Sobre el nuevo síndic, Mazón ha dicho que está convencido de que el grupo parlamentario lo nombrará en tiempo y forma y ha apelado a la autonomía del grupo para hacerlo cuando se haya conformado definitivamente tras la marcha de Bonig ya que el relevo previsto de Bonig, Javier Zamora, ha renunciado y su puesto lo ocupará Verónica Marco.

Sobre la operación Azud, Mazón ha dicho que el ex vicealcalde de València Alfonso Grau, al que el juez ha enviado a prisión no forma parte del PP y ha llamado a la prudencia y a aprender la lección de la ‘estigmatización’ que en su día sufrió la exalcaldesa Rita Barberá.