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El constructor de la trama impulsó varios PAI en València, Burjassot y El Puig

Algunos negocios urbanísticos los realizaba junto a las familias Ferrando y Montoro

El empresario Jaime Febrer (derecha) junto al alcalde de Burjassot en 2008 y un representante de Eroski.  | LEVANTE-EMV

El empresario Jaime Febrer (derecha) junto al alcalde de Burjassot en 2008 y un representante de Eroski. | LEVANTE-EMV

El constructor en el centro de la trama de mordidas urbanísticas destapada en el caso Azud II, Jaime María Febrer, fue durante años el perejil de muchas de las salsas urbanísticas de València y de otros municipios de la Comunitat Valencia. Una de sus empresas, Construcciones Valencia Constitución, tuvo una prolífica actividad durante la primera década del siglo XXI, aunque no estaba considerada como una promotora de las grandes del sector.

Pero su actividad fue ingente. Y las actuaciones que impulsó podrían quedar bajo la lupa judicial de la magistrada del Juzgado de Instrucción 13 y la Fiscalía anticorrupción, que investigan junto a la Unidad central operativa (UCO) de la Guardia Civil el caso Azud, iniciado en 2017. Aunque esta trayectoria urbanística como constructor y gestor de suelo no la recorrió en solitario. Las familias Ferrando y Montoro (dos de cuyos miembros han sido detenidos en la operación Azud) aparecen como socios en diversas operaciones urbanísticas. Aunque Febrer también fue socio del empresario inmobiliario Bautista Soler en varias promociones impulsadas por la inmobiliaria Metrovacesa.

Pelotazos de libro

Febrer y su empresa Construcciones Valencia Constitución también formaron parte de la millonaria compra de terrenos en el programa de actuación integrada (PAI) del Grao, donde años después se construyó el circuito de Fórmula 1, y que la crisis dejó en el aire. Aunque no fue la única actuación en la ciudad de València en la que intervino el empresario Jaime Febrer Rovira. Entre 2001 y 2002 Construcciones Valencia Constitución dio un pelotazo de libro a través de una permuta con el Ayuntamiento de València en la que parecía contar con información privilegiada. Febrer tuvo la virtud de comprar las dos dos parcelas de la calle Rosario del Cabanyal agraciadas con la compra por el Ayuntamiento de València para ampliar el museo de la Semana Santa, impulsada por una moción de Alfonso Grau. Febrer aceptó vender mediante permuta: las parcelas de la calle Rosario por un solar de la calle Andreu Alabarta, con el que ganó 373.465 euros.

En el año 2004 una empresa participada por Febrer junto a los Ferrando y Montoro, Desarrollos Urbanísticos de Nuevos Espacios (Dune) SL, también protagonizó una curiosa permuta con el Ayuntamiento de València por la que el consistorio entregó a esta empresa solares municipales, sin que mediara concurso público, a cambio de viviendas de protección oficial.

CVC también fue la urbanizadora del PAI Ausiàs March-Bulevar Sur en València y también participó en la preparación del PAI de la Font de Sant Lluís, junto al nuevo Hospital La Fe, del que se retiró.

Febrer participó asimismo a través de CVC en el polémico PAI Golf Mar en El Puig, un resort con 6.200 viviendas y un campo de golf de 18 hoyos, presentado en 2003 que rompió tres gobiernos municipales y generó dos mociones de censura en esta población de l’Horta.

En Burjassot la firma de Jaime Febrer también anunció en 2008, junto a la firma Eroski, la inversión de 330 millones de euros para construir un centro comercial y de negocios que nunca llegó a buen puerto, aunque sí se llegó a firmar un convenio urbanístico con el ayuntamiento de este municipio de l’Horta que acabó ante un tribunal contencioso-administrativo . La empresa CVC también aparece como agente urbanizador del terciario La Capella en Burjassot.

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