Todas las Administraciones locales y autonómicas dispondrán de un protocolo de actuaciones para cuando se produzcan episodios de contaminación, una herramienta importante para todos aquellos municipios que no cuenten con un plan para combatir la polución.

La iniciativa del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) dotará a los ayuntamientos de un instrumento para decretar restricciones de tráfico, limitar actividades industriales y recomendar a la población pautas de comportamiento.

Además, y como explica el texto, los episodios de contaminación pueden ser consecuencia del excesivo tráfico, pero también por malas condiciones meteorológicas, tales como inversiones térmicas, llegada del polvo africano o las olas de calor.

El protocolo será especialmente útil para aquellas localidades que todavía no disponen de un plan antipolución, mientras que las grandes urbes que ya cuentan con él (como València, Madrid o Barcelona), podrán tenerlo como referencia para la aplicación de unas medidas de mínimos o ampliar sus supuestos de restricción.

Hay que recordar que la aprobación de la reciente Ley del Cambio Climático obliga a todos los municipios de más de 50.000 habitantes a crear zonas de bajas emisiones a partir de 2023.

En el caso de la Comunitat Valenciana se trata de 16 ciudades, que según el protocolo anticontaminación que ahora se propone, activarían las restricciones, especialmente, en estas áreas, aunque el documento abre la opción de extenderlas a cualquier vía que el ayuntamiento considere oportuna.

El Ministerio para la Transición Ecológica abrió el pasado día 10 el periodo participación pública de este proyecto de Plan Marco de acción a corto plazo en caso de episodios de contaminación del aire ambiente por partículas inferiores a 10 micras (PM10), partículas inferiores a 2,5 micras (PM2,5), dióxido de nitrógeno (NO2), ozono (O3) y dióxido de azufre (SO2). Tras las alegaciones pertinentes, el protocolo se pondrá en marcha.

El proyecto tiene por objeto «establecer un marco de actuación común para las diferentes Administraciones Públicas en caso de episodios de alta contaminación por estos contaminantes», según explica el ministerio.

El documento establece una serie de medidas destinadas a la mejora de la calidad del aire en el sector industrial, transporte, el residencial, terciario y obra pública, y el agrícola y ganadero.

Tres escenarios

Además propone una serie de recomendaciones sanitarias para la población en función del episodio de contaminación que esté en vigor. Se prevé tres escenarios, según la cantidad de contaminantes detectados en el aire: umbral de activación del protocolo, umbral de información y nivel de alerta.

Entre las medidas propuestas en el sector industrial destaca la reducción o parada la actividad, especialmente aquellas que generan polvo. Las acciones relativas al tráfico son quizá las más importantes.

El texto del Ministerio de Transición Ecológica detalla que las Administraciones Públicas, de acuerdo con sus competencias, «podrán recomendar a las empresas, a las autoridades locales y a las autoridades de movilidad, la aplicación de cualquier medida destinada a limitar las emisiones del transporte como el uso compartido del coche, el uso de aparcamientos disuasorios en las entradas de las ciudades, el uso del transporte público, la reducción de los desplazamientos no esenciales de empresas y administraciones, la adaptación del horario laboral, el teletrabajo, o los incentivos para el uso de transportes menos contaminantes (vehículos eléctricos, transporte público, bicicletas...) entre otros».