La vacunación masiva parece ese horizonte que se dibuja entre caminos hacia adelante y que nunca se llega a alcanzar. La cifra en la que se situó el umbral para añadirle el adjetivo que viene a marcar una gran cantidad de algo, en este caso, de pinchazos, se fijó entre las 400.000 y el medio millón de dosis semanales. Y salvo la primera semana de mayo, cuando llegaron 401.000 vacunas contra la covid, la cantidad de viales no ha conseguido establecerse en los números deseables sino que lleva estancada tres semanas en una media de 250.000 inyecciones.

Para los próximos siete días, según anunció la Conselleria de Sanidad, serán algo más de 247.000 dosis que, más allá del guarismo, tendrán como principal novedad que se administrarán en 133 puntos distintos de toda la Comunitat Valenciana. La mayoría de ellos, alrededor de un centenar, se debía estrenar ayer (algunos reestrenar, como el Pabellón One Wall de Massamagrell), aunque su puesta de gala volvió a quedar empañada por la falta de vacunas.

Igual que le ocurriera a los cuatro grandes vacunódromos, que a mitad de semana tuvieron que cerrar porque su ritmo era mayor que las inyecciones disponibles, muchos de los espacios que debían inaugurarse ayer no lo hicieron porque carecían de viales. El motivo, explicaron desde el departamento autonómico, fue que Pfizer decidió hacer su envío semanal (unas 181.000 dosis) en dos tandas, 90.090 ayer y 91.260 que llegarán mañana, lo que cambió el funcionamiento previsto.

Este reparto en dos turnos se establecerá así en las próximas semanas. Esta decisión parte de Pfizer para evitar incidentes en el transporte aéreo, pues a partir de un número de kilos, el hielo seco (que permite la ultracongelación del suero con ARN mensajero) no puede transportarse en un único avión y el aumento del número de bandejas que va a producirse con destino a la Comunitat Valenciana obliga a desdoblar el pedido.

No obstante, sí que hubo municipios que pudieron lucir las nuevas galas de sus centros como fue el caso de Burjassot que hasta el viernes enviaba a sus ciudadanos hasta Paterna, tal y como informa V. Ruiz Sancho. En esta localidad de l’Horta, desde primera hora ya se podían observar colas en el Pabellón Cubierto de la Ciudad de los Silos. En este espacio se vacunará desde las 9 hasta las 21 horas ininterrumpidamente de lunes a miércoles.

Su estreno, igual que el de aquellos centros que finalmente decidieran abrir, pudo ser porque en lugar de Pfizer, su planificación para el primer día de inmunización estaba prevista con otras vacunas como Moderna o Janssen. En total, serán cerca de un centenar de polideportivos, salas multiusos, hogares del jubilado o centros culturales los que esta semana se pongan en marcha y que podrían inocular hasta 600.000 dosis semanales, el doble de las recibidas en las últimas fechas.

El objetivo de esta nueva apertura que se anunció hace 10 días es acercar el proceso y evitar desplazamientos. Por ejemplo, en el caso de Benetússer, Llocnou, Sedaví y Alfafar, los cuatro municipios han dado servicio de autobús a más de 2.500 personas hasta la Ciutat de les Arts i les Ciències donde estaban destinados. Los nuevos puntos de inyección se añaden a las 48 zonas básicas de vacunación (centros de salud de municipios con densidad de población baja), los 18 que se encontraban en localidades más grandes y a los cuatro grandes espacios de vacunación, que siguen abiertos en Alicante, Elx, Castelló y València.

Otro de los efectos colaterales que tendrá la puesta en marcha de estos puntos es que descienda la cantidad de personas a atender en los grandes espacios. Por ejemplo, Castelló reducirá dos días sus jornadas de vacunación respecto a la semana pasada mientras que en el Príncipe Felipe, a falta de conocer cómo afectará la llegada del miércoles de Pfizer, está vacunando a más de 16.000 personas (unas 8.200 diarias) entre lunes y martes cuando habitualmente son unas 7.000 diarias.

30.000 dosis menos

Las 247.000 dosis que la Conselleria de Sanidad prevé inocular a lo largo de esta semana son 30.000 menos de las anunciadas para los siete días anteriores cuando se planificó la administración de 279.000 vacunas, aunque son 30.000 más que la semana anterior, en la que se inyectaron 218.000 dosis en una media que se mantiene en torno a las 250.000 a la espera de un crecimiento en la llegada de viales que, de nuevo, se prevé para el próximo mes.

En los próximos siete días, de nuevo es Pfizer la farmacéutica de la que más vacunas se administrarán, unas 175.000. De estas, 83.000 irán destinadas a segundas dosis de personas del grupo de mayores de 70 años, 2.000 a colectivos pendientes menores de 60 años como personal sociosanitario (que se quedó en el limbo tras la suspensión de AstraZeneca para esta edad), 8.000 a mayores de 66 años aún pendientes de vacunar mientras que las 82.000 restantes irán a primera inyección del grupo de los 51 a los 59 años.

Para este grupo de edad, los nacidos entre 1962 y 1970, hay previstas unas 133.600 dosis para esta semana. Así, además de Pfizer, también recibirán unas 15.600 de Janssen que cuentan con la ventaja de ser monodosis e inmunizan de manera completa con un solo pinchazo. También hay 36.000 vacunas de Moderna para este grupo. De esta marca hay otras 6.400 dosis destinadas a personas con condiciones de alto riesgo de sufrir covid grave. Por último, hay 10.000 dosis de AstraZeneca para completar el grupo de entre 60 y 65 años.