Por Twitter y un día después de la manifestación en Madrid de 4.500 regantes de Murcia, Alicante y Almería, la vicepresidenta y ministra para la Transición Ecológica ha declarado que el acueducto Tajo Segura "es una infraestructura esencial que contribuye a la seguridad hídrica en nuestro país. No podemos prescindir del trasvase". Aunque sí destaca que el funcionamiento de la infraestructura "necesita ser mejorado" y adaptarse a las consecuencias que el cambio climático puede acarrear sobre la cuenca del Tajo y del Segura. La ministra ha justificado a través de Twitter que no puedo atender ayer a los regantes concentrados en Madrid ya que su agenda pública tenía fijado un acto desde hace más de 15 días en Toledo y que, por otra parte, el subsecretario del Ministerio, Miguel Ángel González, sí salió a las puertas de la sede ministerial para recoger las reivindicaciones o comunicados que el Sindicato Central de Regantes quisiera hacer sobre su marcha por la capital de España.

Ribera ha justificado que el cambio en las reglas de explotación del Trasvase que rebaja de 38 a 27 hectómetros los envíos a la cuenca del Segura cuando la cabecera del Tajo se encuentra en nivel 2 es una modificación "seria y rigurosa" que ayuda a "gestionar los recursos hídricos de manera más inteligente, aplanando picos y evitando alcanzar situaciones excepcionales la mayor parte del tiempo". Se ampara en la propuesta del Centro de Estudios Hidrográficos que pretendía guardar recursos hídricos los años húmedos para que los envíos en los años de sequía no se vieran afectados, como ocurrió en 2017. "Beneficia tanto a la cuenca cedente como a la receptora, favoreciendo volúmenes similares con una gestión más estable y regular".

La ministra no ha aclarado cuáles serán las consecuencias, por otro lado, del aumento de los caudales ecológicos y sus efectos en los trasvases a la cuenca del Segura cuando se apruebe el nuevo plan hidrológico del Tajo. Precisamente el presidente de la Confederación Hidrográfica del Segura, Mario Urrea, se mostró "preocupado" este martes al volver a mencionar los efectos del aumento de los caudales mínimos en la cuenca cedente. Considera que parte de la superficie regada por el agua del acueducto estaría «en riesgo» si los caudales mínimos aumentaran en el Tajo. Ribera, por su parte, entiende que "hay que dar respuesta a las exigencias de la ley, a las demandas de la población en ambas cuencas, a los desafíos del cambio climático" y a la sentencia del Tribunal Supremo que exige fijar un caudal ecológico en el Tajo.

Por ello, la vicepresidenta destaca que "es importante obtener recursos complementarios al trasvase", por lo que menciona el aumento de producción de la desaladora de Torrevieja, el plan de eficiencia energética en las plantas de Águilas y Valdelentisco con la instalación del plantas fotovoltaicas y las "interconexiones intracuenca para llevar el agua donde se necesita", como la conexión de las aguas desaladas de la planta de Torrevieja con la infraestructura del postrasvase. Ribera señala además que el ministerio ya ha pactado con el Scrats la actualización de las tarifas, pendiente desde 2017, y que en breve se elevará al Consejo de Ministros.

"Confiamos, con ello, en dar respuesta a un asunto complejo que, durante años, ha tensionado la relación entre nuestros territorios. Agradezco infinitamente la actitud constructiva mostrada por una inmensa mayoría", ha concluido.