Las concentraciones de polen del olivo están siendo tres veces más altas que el año pasado; las de las gramíneas duplican los niveles de la primavera de 2020. Unos datos que no ayudan a las personas alérgicas al polen. Las lluvias registradas en los últimos meses han propiciado que las plantas comiencen a generar este elemento antes y la primavera se haya adelantado en este sentido.

Si bien las personas con intolerancias al polen han visto en la mascarilla una barrera protectora ante las reacciones alérgicas que no afectan por vía nasal, se están registrando más síntomas conjuntivales, en los ojos. Lo afirma Juan José Liñana, presidente de la Sociedad Valenciana de Alergología e Inmunología y médico especialista, quien apunta que este año, por los altos registros de lluvia, las plantas han florecido «con más fuerza y han acentuado los síntomas de las personas alérgicas al polen». A pesar de este aumento en los niveles del grano vegetal, «la mascarilla evita molestias en la nariz, pues concretamente los modelo Fpp2 filtran el polen en vía nasal». Pero no protege los ojos. «El polen impacta en la conjuntiva del ojo, los pacientes que vienen a consulta se quejan más de síntomas conjuntivales», dice el responsable de la sociedad de alergología. Aunque normalmente, según el especialista, es a principio de abril cuando se suelen acelerar las reacciones al polen, coincidiendo con la primera etapa de la primavera, el médico matiza que este año los pacientes alérgicos al grano de las plantas han acudido a consulta en mayo. Las sustancias que desprenden del árbol del olivo y de la planta gramídea son las que más proliferan, especialmente este año con el aumento de la concentración del grano.

Recomendaciones

Liñana enumera una lista de recomendaciones para evitar reacciones alérgicas. «Al amanecer y al atardecer es cuando más grano se desprende, por lo que se sugiere que los pacientes eviten salir a la calle en esas horas». Además, detalla que se cierren las ventanillas al viajar en coche y cambiar los filtros antipolen con frecuencia, además de utilizar gafas de sol para prevenir el impacto a los ojos.

Por último, el doctor también aconseja consultar los niveles de polen en los portales donde se publican y prestar atención al nivel de grano específico con el que se esté sensibilizado.