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La disputa por el nuevo espacio verde agita el tablero valenciano con un nuevo partido

Competirá con la marca verde Equo, ahora con Errejón, y una de las patas de la coalición valenciana

Julià Àlvaro, a la derecha, junto a López de Uralde en la asamblea de VerdsEquo que lo destituyó. | MAO

Julià Àlvaro, a la derecha, junto a López de Uralde en la asamblea de VerdsEquo que lo destituyó. | MAO

El encontronazo que el pasado lunes mantuvieron, a cuenta del mantenimiento del trasvase Tajo-Segura, el diputado de Unidas Podemos en el Congreso Juan López de Uralde y la consellera de Medio Ambiente y Transición Ecológica, Mireia Mollà, de Compromís, no fue casual. Uralde echaba en cara que le hacía el juego al PP, y Mollà respondía que como consellera va a defender cada gota de agua que esté bien utilizada.

Íñigo Errejón, junto a Inés Sabanés, saluda durante una manifestación en Madrid. | EFE

Es un detalle, pero también la muestra de una competencia que va en aumento en el ámbito de la izquierda por liderar el nuevo espacio verde que se abre y que se está jugando también en el tablero político valenciano. De fondo hay una disputa en el ámbito estatal entre Podemos y la que fue su escisión, Más País, el partido de Íñigo Errejón, por captar ese nicho ecologista en el que también tiene intereses su socio, Compromís, una coalición que tiene entre sus grupos fundadores a VerdsEquo, una de sus tres patas.

La izquierda ha encontrado en el espacio verde un nuevo nicho electoral y de ahí que vaya en aumento la pugna. La sensibilidad ecologista crece y en países como Alemania o Austria, las formaciones verdes ya han alcanzado cotas de apoyo ciudadano que les permiten decidir y entrar en los gobiernos. Esas opciones que animan la disputa.

En unas semanas está previsto que se presente la formación que liderará en el ámbito autonómico el exsecretario autonómico de Medio Ambiente y Cambio Climático y ex coportavoz de Compromís, Julià Álvaro, ahora en la órbita de Unides Podem tras rescatarlo el vicepresidente segundo, Rubén Martínez Dalmau, primero como asesor y después como subdirector de la empresa pública de vivienda. La pretensión de Àlvaro, el hombre de Uralde en la Comunitat Valenciana, es presentar el partido en las próximas semanas, antes de verano, para convertirlo en la tercera pata de Unides Podem, junto a la formación morada y EU, al estilo de lo que Uralde, un histórico del ecologismo, pretende hacer en el conjunto del Estado. Y la competencia es Equo. En la actualidad, la marca verde, a la que algunas fuentes ven ya fallida, y con la que va a lidiar la nueva formación que se crea dentro de Podem, está integrada en Más País, partido que cuenta con dos diputados en el Congreso, Errejón e Inés Sabanés, que es portavoz estatal de Equo.

El líder de Más País, Errejón, no oculta sus intenciones de relanzar su vocación de partido de ámbito estatal y mucho más después de los buenos resultados de Más Madrid en las elecciones del 4 de mayo, que le han llevado a adelantar a los socialistas y apunta al espacio verde, como en Europa, como el camino a explorar.

De posible conseller a rival

Àlvaro, ahora en Podem, fue la apuesta de VerdsEquo para convertirse en conseller de Medio Ambiente en el primer Botànic. No pudo ser por la paridad y una técnica, Elena Cebrián, fue la elegida. Àlvaro fue nombrado secretario autonómico pero el desencuentro con la consellera llegó a tal que punto que precipitó su destitución en febrero de 2018.

Pero varias fuentes del entorno ecologista creen que él mismo forzó aquella salida porque ya barajaba su pase a Podemos. De hecho, su regreso al ejecutivo valenciano ha llegado a través de los cargos de la formación morada en el Consell como el vicepresidente Dalmau. Destituido en el Consell, Àlvaro también quedó descabalgado de VerdsEquo, que decidió seguir fiel a Compromís y, en Madrid, a Errejón. Hace unos meses, Àlvaro anunció una plataforma, Democracia en Verd, pero ahora lo que busca es liderar un partido.

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