Las playas valencianas volvieron ayer a llenarse gracias a las agradables temperaturas y el buen estado de los arenales cuando apenas quedan dos días para el inicio de la temporada veraniega. En el caso de València, con siete playas y 20 kilómetros de litoral, resultaba difícil controlar el uso obligatorio de la mascarilla o los límites de los grupos en vigor. Tampoco se ha dispuesto la acotación de espacios para garantizar la distancia interpersonal pues, en principio, la anchura de las playas permitiría esa separación sin problemas.