La Comunitat Valenciana sumó la pasada semana 1.035 nuevos contagios, la mayor cifra de positivos en 7 días de todo el mes. Desde el lunes hasta el sábado (ayer domingo la Conselleria de Sanidad no facilitó datos) la incidencia acumulada de casos ha ido creciendo paulatinamente hasta los 32,7 contagios por cada 100.000 habitantes en 14 días. La cifra de 217 positivos que la Generalitat reportó hace dos días es la más alta desde el 28 de abril.

Pese a todo, la Comunitat Valenciana sigue siendo la autonomía con menor incidencia de España y se encuentra en la zona de riesgo bajo, muy lejos todavía de los 50 casos que marca el límite con una situación más grave.

Este aparente empeoramiento de la situación se ha empezado a producir después de haberse cumplido dos semanas del fin del estado de alarma, aunque en la Comunitat Valenciana esta decisión solo tuvo como consecuencia más evidente el levantamiento del cierre perimetral de la autonomía. Desde entonces, se mantiene el toque de queda (aunque de menos horas), y las restricciones de aforo en lugares cerrados y recintos abiertos (aunque más laxas).

Pero los expertos no creen que los ligeros incrementos en el número de contagios de los últimos días sean consecuencia de la reducción de las restricciones. Al menos de momento. «La tendencia es estable y para los incrementos de movilidad que hay en estos días, y que solo hace falta salir a la calle para verlos, se está comportando muy bien», aseguraba ayer Salvador Peiró, experto en Salud Pública de Fisabio.

Incidencia alrededor de 30

Peiró, que es uno de los investigadores que está asesorando al Consell en esta crisis sanitaria, señalaba ayer a este periódico que si el aligeramiento de las restricciones tras el 9 de mayo hubiera tenido consecuencias graves «ya lo habríamos notado». «Estamos bastante estables, y llevamos así bastante tiempo, pese a que llevamos ya tres semanas prácticamente sin estado de alarma -indicaba ayer Peiró-. Un repunte importante, una consecuencia grave del fin del estado de alarma, habríamos empezado a verlo ya».

Pese al incremento continuado de la incidencia a lo largo de la pasada semana (de los 29,5 casos por cada 100.000 habitantes del lunes a los 32,7 del sábado) el investigador considera que, de momento, no se puede hablar todavía de repunte de casos. «Veo la situación bastante estable y mientras la incidencia se mueva alrededor de los 30 casos lo seguirá siendo», aseguraba ayer Peiró, quien indicaba que a estas alturas de la pandemia y con la vacunación bastante avanzada, la incidencia acumulada por 14 días no es ya el único factor principal para analizar la situación.

«La movilidad, y los contactos van aumentando mucho, pero también tenemos cada vez más gente vacunada y en este momento el conjunto de datos apunta a la estabilidad. La positividad es cada vez menor y poquito a poco van bajando las hospitalizaciones. También es cierto que los casos que se van dando son de gente cada vez más joven que necesitan menos ingresos», subrayaba el epidemiólogo.

Efectivamente, la positividad en test PCR realizados en 7 días es en la Comunitat Valenciana menor que a finales de abril y principios de mayo, y también se ha incrementado el número de test realizados por cada positivo detectado. El número de hospitalizados por cada 100.000 habitantes (2,32) fue a finales de la pasada semana la mitad que la del 28 de abril (4,69). Y lo mismo ocurre en las UCI.

Hasta ahora, comenta el investigador, la evolución de casos diarios presenta una serie de pequeñas subidas y bajadas propia de una situación estable: el lunes se notificaron 141 contagios, el martes 120, el miércoles 192; el jueves 210, el viernes 155 y el sábado 217. «Estos dientes de sierra son normales cuando tienes números tan bajos como los de la Comunitat Valenciana -apunta el epidemiólogo -. Un día sube, el otro baja y si de repente te aparece un brote lo distorsiona todo».

Pero Peiró advierte que hay que estar atentos a lo que ocurra esta semana y a que este cierre al alza de la pasada semana no se mantenga durante los próximos días, que cada jornada el número de contagios detectados no sea mayor que el anterior y que la incidencia no empiece a rondar los 35, 36 o 37 casos por cada 100.000 habitantes.

Bajar la incidencia

«Si la tendencia es continuada al alza deberíamos empezar a preocuparnos -reconoce el experto en salud pública-. Pero los otros indicadores, los de hospitalizaciones e ingresos en la UCI, también cuentan. Antes un repunte nos iba a llenar los hospitales, pero ahora es más difícil porque los mayores de 70 están prácticamente vacunados y los de 60 casi todos, de forma que los nuevos casos que se producen son menos graves».

Lo que Peiró ve «muy difícil» es que en los próximos días se produzca un descenso de la incidencia. «No creo que en el contexto social que tenemos, de cara al verano y con las expectativas de renovar actividad económica y turística y las ganas de la gente de despejarse se puedan establecer medidas restrictivas para bajar la incidencia. Y dudo que los jueces las avalaran en una situación que no es grave. La incidencia ya no nos está guiando como antes, y hay pocos casos graves».

Por eso, y a no ser que la situación se descontrolase demasiado, el asesor del Consell considera que las restricciones actuales son suficientes y que las medidas deben seguir siendo la vacunación masiva y ventilar todo lo que se pueda los espacios cerrados. «Hay que establecer políticas más claras para locales, bares, teatros, casales y en cualquier lugar donde se reúnan adultos jóvenes. Es fundamental ventilar», insistía ayer el investigador.

Las playas valencianas volvieron ayer a llenarse gracias a las agradables temperaturas y el buen estado de los arenales cuando apenas quedan dos días para el inicio de la temporada veraniega. En el caso de València, con siete playas y 20 kilómetros de litoral, resultaba difícil controlar el uso obligatorio de la mascarilla o los límites de los grupos en vigor. Tampoco se ha dispuesto la acotación de espacios para garantizar la distancia interpersonal pues, en principio, la anchura de las playas permitiría esa separación sin problemas.