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El 'abalismo' ofrece paz por integración a Puig

"Tiene en su mano un congreso tranquilo. Todo el partido ha de verse reflejado en sus propuestas", afirma Mercedes Caballero

Caballero, Ábalos y Puig, en el acto del domingo en València.

Caballero, Ábalos y Puig, en el acto del domingo en València.

Ximo Puig cedió ayer domingo el último turno de palabra, el que protocolariamente le correspondería como máxima autoridad en la Comunitat Valenciana, al ministro José Luis Ábalos. Tiempo previo a congresos (federal y 'de país') del PSOE, tiempo de gestos y movimientos. Uno fue el del domingo. Otro, el de esta mañana. El ambiente empieza a calentarse. La secretaria general del PSPV en la provincia de Valencia y mano derecha de Ábalos, Mercedes Caballero, ha señalado que la situación actual en la formación es distinta a la de 2017, cuando el partido estaba "polarizado" tras la disputa en primarias entre Pedro Sánchez y Susana Díaz, y ofreció así a la dirección autonómica, la liderada por Puig, un congreso pacífico.

La oferta la hizo, no obstante, en un tono de advertencia. "En su mano está que todo el partido se vea representado en esa nueva ejecutiva y sea tranquilo", dijo en una entrevista en Les Notícies del Matí, de À Punt. E insistió más adelante: "Todo depende del secretario general y su voluntad de integrar". Por tanto, el sector del partido más fiel a Ábalos está a la espera de una propuesta de integración de la cúpula del PSPV.

En 2017, este sector planteó una candidatura alternativa a la del secretario general del PSPV encabezada por el alcalde de Burjassot, Rafa García, que obtuvo algo más del 42 % de los votos. La situación es distinta. Entre otras cosas, el contexto de pandemia hace más difícil de vender a la ciudadanía una batalla interna. Además, Puig y Sánchez tienen en este momento una relación normalizada. El president es el barón socialista que mejor representa el proyecto federal que intenta liderar la Moncloa. La Comunitat Valenciana es asimismo la principal autonomía gobernada por los socialistas. La relación entre Ábalos y Puig también es buena, como muestra el gesto de ayer en el acto de partido en el Centre del Carme de València. El ministro de Transportes dijo incluso hace unos meses sobre el liderazgo de Puig que lo que funciona bien, no se toca.

El contexto es el descrito, pero no quiere decir que la familia política que desde hace años lidera Ábalos no considere que debe tener algunos puestos, y alguno de relevancia, en la futura ejecutiva del PSPV para un congreso nacional de paz y tranquilidad. "Somos el PSPV, aquí puede pasar cualquier cosa", ha dicho Caballero, no sin cierta sorna. Ha deslizado además el compromiso de Puig hace cuatro años de no presentarse de nuevo a la renovación: "Aunque dijo que con dos mandatos tenía suficiente, él piensa que la continuidad del Consell depende del secretario general".

Defensa cerrada de Ábalos

La diputada ha realizado asimismo una defensa y reivindación firme del papel de José Luis Ábalos en el Ejecutivo y en el PSOE (es el secretario de Organización desde 2017). Tiene especial valor ahora que se habla de una crisis de Gobierno y que, como publicó este diario el pasado domingo, algunos dirigentes consideran difícil de sostener esa doble responsabilidad, en el consejo de ministros y en el partido y creen que el principal poder valenciano en Madrid deberá elegir. Pero Caballero ha sido contundente: "El proyexto de Pedro Sánchez no se entiende sin Ábalos en el Gobierno y en el partido, porque es una de las patas políticas que tiene". "No me atrevería a decir que es el único, pero es una de las principales patas políticas" del presidente del Gobierno y líder del PSOE, ha añadido.

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