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Cuatro ingresos y dos meses de baja después de vacunarse con AstraZeneca

Una profesora narra las reacciones adversas que sufrió con la primera dosis del fármaco contra la covid: «Nadie sabe decirme qué me ha pasado»

La profesora Àssun Pérez, en València. | M.A.MONTESINOS

Cuando comienza a desgranar su caso, Àssun Pérez deja claro en la primera frase que no es ni mucho menos antivacunas ni está en contra del suero contra la covid. Sin embargo, su caso es de esos muy pequeños porcentajes en los que se habla de efectos secundarios y que le llevan a encadenar dos meses y medio de baja y a haber tenido hasta cuatro ingresos hospitalarios, algo que no le había ocurrido hasta entonces.

Àssun Pérez es profesora y se vacunó contra la covid dentro de la inmunización masiva a la que fue citado el personal educativo. A ella le tocó el 26 de marzo. «Con AstraZeneca», insiste. Cuando le pincharon aseguró sentirse «muy contenta». «Lo único que tuve al principio fue dolor en el brazo», cuenta la joven docente.

El día después de vacunarse comenzó a sentir malestar que fue in crescendo a lo largo de la tarde. Cuando llegó la noche, se fue a la cama con fiebre. Los síntomas no eran del todo extraños a lo que puede ser una reacción del sistema inmunitario, pero empeoraron. Empezó a tener dificultad para hablar y se le paralizó el cuerpo. Su pareja le llevó a Urgencias, donde estuvo ingresada el fin de semana. Era viernes por la noche y recibió el alta el domingo, aunque seguía con el malestar.

La primera baja la firmaron por 72 horas y lo achacaron a «haber presentado un cuadro de reacción alérgica a la vacuna covid AstraZeneca». No obstante, en el informe posterior de Alergología del Imed indicaba que desde el punto de vista alergológico «no hay contraindicaciones para la administración de las vacunas frente al SARS-CoV 2 dado que el estudio resultado negativo».

El miércoles siguiente se repitió el episodio del viernes por la noche: debilidad extrema y se le paralizó el cuerpo. De nuevo al hospital. Este segundo ingreso le duró hasta el 5 de abril, cinco días. De nuevo el alta, de nuevo debilidad, y a los días, de nuevo al hospital, tercer ingreso que a las semanas acabó en una cuarta hospitalización.

El juicio clínico tras una resonancia magnética habló de «cefalea intensa, postración y bradipsiquia», mientras que en el último parte de baja el diagnóstico es «síndrome postvacunal». El informe de alergología del Imed señalaba que «no está claro su origen» y que se recomienda «seguir consultas con neurología para tratar de llegar a una conclusión».

Àssun Pérez asegura que tras más de dos meses de baja y las cuatro hospitalizaciones se va encontrando mejor. Cuenta que se está moviendo en redes sociales como Telegram y WhatsApp para crear una plataforma de afectados por AstraZeneca en la que recoger más ejemplos. Entre sus protestas está la dificultad de notificar casos como el suyo para demostrar clínicamente la causa y pone ejemplo que en la página de seguimiento de Sanidad solo se puedan remitir efectos los días 1, 3, 7 y 42. «Nadie sabe decirme qué me ha pasado», lamenta.

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