La Conselleria de Sanidad ha notificado 119 fallecidos en todo el pasado mes de mayo a causa de la covid. En el mes de mayo murieron 26 personas con coronavirus en la Comunitat Valenciana. Parecen dos frases contradictorias, de dos realidades diferentes o de dos años distintos de la pandemia, pero ambas se refieren al quinto mes de 2021 y ambas son totalmente ciertas.

La Conselleria de Sanidad notificó 119 decesos con coronavirus entre el 1 y el 31 de mayo. Sin embargo, no todos corresponden a estos 31 días. O dicho de otro modo, no todos los fallecidos notificados murieron durante esos 31 días. De hecho, de estos 119 decesos notificados por el departamento autonómico, un 65 %, dos de cada tres, fueron de personas que habían perdido la vida durante la tercera ola.

De estos, la mayoría, 37, correspondían al mes de febrero y 30 eran de enero. Estos dos han sido los meses más mortíferos desde que comenzó la pandemia y parece que todavía la fotografía del drama sigue incompleta, sin captar la dimensión total, especialmente de la tercera ola. Por su parte, otros 11 fallecidos son de personas que perdieron la vida en los últimos meses de 2020.

En este sentido, durante las notificaciones diarias de Sanidad, en enero se contabilizaron 1.827 fallecidos mientras que las actualizaciones y asignaciones posteriores elevaron la cifra hasta 2.567, 700 más. Ocurre lo contrario con los meses siguientes. Por ejemplo, en febrero se informó de 1.894 fallecidos, y aunque las asignaciones posteriores han incrementado el número total del segundo mes del año en las últimas semanas, el total actualizado hasta ahora (1.374) son 500 menos que en la información.

Si se examina, por tanto, la distribución de los fallecidos por meses y no por fecha de notificación se observa la verdadera tendencia y evolución del virus y su letalidad en la Comunitat Valenciana. Así, en mayo la cifra de fallecidos reales por covid-19 no llega a la treintena (26) a falta de futuras asignaciones que serán mucho menores que en los meses de mayor mortalidad puesto que fue precisamente ese incremento el que imposibilitó las labores de rastreo que ahora sí se están pudiendo completar.

Con las cifras actualizadas se ve claramente cómo tras el gran pico de enero, y en menor medida de febrero, la mortalidad ha caído en picado. Esta coincide con el descenso de la transmisión del virus a causa de las medidas de distanciamiento social, pero también por los efectos de la vacunación que comenzaba a acelerarse, especialmente entre los más mayores, los más vulnerables frente a los efectos de la covid.

En este sentido, la mortalidad pegó un bajón importante entre enero y marzo cuando se cayó un 93 %. Esta siguió disminuyendo hasta llegar a mayo cuando hay menos de un fallecido por covid al día, la menor cifra desde julio del año pasado. De hecho, en el último mes, los 26 fallecidos de mayo representan uno de cada 100 de los que hubo en el primer mes de enero.