Calor sofocante por la mañana y por la tarde tormenta. Es la tónica de los últimos días en la Comunitat Valenciana y, a la vez, es lo habitual en los meses de primavera. Se trata de una de las peculiaridades del clima mediterráneo pero en los últimos días se está haciendo más evidente. Los expertos coinciden en que las semanas previas al inicio del verano, al igual que las últimas del mes de agosto, son muy inestables. Se caracterizan por cambios súbitos y, casi siempre, por la formación de tormentas aisladas y localmente fuertes.

Una imponente nube rodillo amenaza València FP / Adrián HF

La causa de esta inestabilidad y la formación de estas tormentas cabe buscarla en las capas altas de la atmósfera y también en la influencia del mar Mediterráneo. Con la llegada del calor, las jornadas comienzan a ser cada vez más calurosas y la temperatura media diaria alcanza registros casi veraniegos. Todo ese calor se acumula por una parte en las capas más superficiales del mar, aunque todavía está bastante frío, y sobre todo en las capas de aire más próximas a la superficie terrestre. El aire caliente cargado de humedad comienza a ascender hacia las capas más altas de la atmósfera y es ahí donde al encontrarse con la perturbación de aire frío que se sitúa justo encima de la península se enfría rápidamente formando tormentas. En la mayoría de los casos, estas tormentas vienen acompañas de aparato eléctrico y, en casos extremo, hasta de granizo cuando la diferencia térmica entre la bolsa de aire caliente que asciende y la corriente fría es muy elevada y el caída térmica súbita.

A este proceso físico se le conoce como convección y es el causante de las grandes tormentas que se registran en la Comunitat Valenciana.

La llegada del calor es precisamente el catalizador de las tormentas. Es la gasolina para estos fenómenos atmosféricos que, en muy pocos minutos, pueden dejar cientos de litros por metro cuadrado. Los datos meteorológicos confirman que en junio de media hay muchos más días de tormenta que en mayo y eso coincide con que de mayo a junio se produce el mayor aumento en la temperatura mensual media entre meses del año.