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Reciclar en los ecoparques permite ahorrar en la tasa de basura casi 1,5 millones

Los consorcios comarcales premian la contribución de los vecinos en los puntos de recogida de residuos con bonificaciones de hasta un 50 % en el recibo

Una persona deposita un colchón en el ecoparque de Xàtiva. | PERALES IBORRA

Una persona deposita un colchón en el ecoparque de Xàtiva. | PERALES IBORRA

Los valencianos consiguieron ahorrarse casi un millón y medio de euros en la tasa de residuos gracias a su contribución al reciclaje en los ecoparques de los distintos consorcios comarcales. La cifra aumentará el año que viene con la incorporación progresiva a este sistema de bonificaciones fiscales de las entidades que gestionan los desechos en Alicante, según explicó a este periódico Joan Piquer, director general de Calidad y Educación Ambiental.

El alto cargo de la conselleria de Transición Ecológica señala que el «éxito» de esta medida se debe a la informatización de todos los ecoparques, «lo que ha permitido que los procesos mejoren y que la ciudadanía se vea beneficiada con esta serie de incentivos fiscales». Tan bien está funcionando que Piquer asegura que desde el ministerio se han interesado en conocer cómo funciona el sistema para, de alguna manera, exportarlo al ámbito estatal.

El año pasado los valencianos cuya área de influencia son los consorcios de la València y Castelló, un población estimada de 2,7 millones de personas, consiguieron unas bonificaciones fiscales en sus recibos de 1.448.065 euros, según datos de la conselleria a los que ha tenido acceso este periódico. Las personas que viven con el sistema totalmente informatizadodepositaron un total de 203.771 toneladas en los centros de recogida selectiva de residuos y las distintas unidades móviles, con una media de 73,17 kilogramos por habitante censado.

Hay que tener en cuenta que la Emtre, la entidad que gestiona el área metropolitana de València (la más grande de la autonomía), se ha incorporado este año a este sistema de descuentos en los recibos, por lo que las 74.000 toneladas que generaron sus ecoparques harán aumentar considerablemente el total de ahorro en la tasa de la ciudadanía.

«Además ahora estamos penetrando en la zona A4 de Alicante y en la A3 en Villena, por lo que los resultados en 2022 serán mucho mejores», señaló Joan Piquer.

La informatización del sistema ha permitido un control exhaustivo de las cantidades que se tratan en los ecoparques, de manera que, por ejemplo, en la zona A4 de Alicante el año pasado aún no estaba este proceso implantado y a recogida de residuos fue de 13 kg por habitante, frente a los 73 de la media del resto del territorio valenciano. «Hay mucho margen de mejora», recuerda Piquer.

Según explica el director general de Calidad Ambiental, los ecoparques separan ahora mismo «más que todas las toneladas contabilizadas de la recogida selectiva convencional de la Comunitat Valenciana, es decir, que son más kilos que juntando envases, vidrio y cartón», señala el responsable de conselleria.

Evitar los vertidos incontrolados

En los ecoparques se reciclan los residuos que no se pueden depositar en los contenedores que hay en la vía pública. De esta manera se evitan los vertidos incontrolados y, por tanto, la ciudadanía contribuye con su esfuerzo a preservar el paisaje y el medio ambiente. Normalmente, los vecinos de los diferentes consorcios disponen de una tarjeta o un código de identificación que muestran en el ecoparque cuando llegan para depositar los residuos. El técnico calcula cuántos kilos de los diferentes materiales se han dejado (desde baterías, neumáticos, deshechos de obra, etc) y cada uno de ellos repercute un tanto por cien en el recibo de residuos. «En algunos consorcios los ciudadanos pueden llegar a conseguir hasta un 50 % de descuento en su tasa», señala Piquer.

Por otra parte, la conselleria de Transición Ecológica también ha dado a conocer los datos de residuos de origen tecnológico (móviles, tabletas, ordenadores, etc) que se han ido recogiendo en los últimos años.

La cifra se disparó de manera espectacular a partir de 2019 con la informatización del sistema, que fue capaz de caracterizar mejor este tipo de «basura informática». Así, según los datos oficiales de conselleria en 2018 se recogieron un total de 28 millones de kilos, mientras el año pasado la cifra ya superó los 38 millones, es decir, un crecimiento de un 35 por ciento en dos años.

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