Ford Almussafes inició ayer el proceso de vacunación contra la covid de sus empleados en las instalaciones de la propia multinacional, dentro de la campaña pactada entre la Generalitat y la patronal autonómica CEV para que las compañías más grandes de la Comunitat Valenciana puedan avanzar en la inmunización en paralelo a la Conselleria de Sanidad.

Como dicta el acuerdo, los pinchazos se irán sucediendo al mismo ritmo que en el resto de la población, por lo que los primeros en acudir ayer a recibir la primera dosis fueron los trabajadores de entre 50 y 59 años, la misma franja de edad a la que se está inmunizando en toda la Comunitat Valenciana.

Concretamente, fueron 263 los empleados que estaban citados para recibir esa primera inyección y según fuentes de la compañía acudieron el 100 % de estos, a quienes se les inoculó el suero de Pfizer, y no se registró ninguna incidencia. El tipo de vacuna a administrar podrá ir variando en función del grupo de edad al que le vaya tocando el turno, siempre según las indicaciones de Sanidad. Para la inmunización, Ford habilitó cuatro áreas médicas, una en cada una de las principales plantas (montaje, motores, carrocerías y pinturas).

Estos más de 260 empleados tuvieron que desplazarse a propósito a las instalaciones de Almussafes, ya que esta semana de inmunización ha coincidido con la entrada en vigor de las jornadas de ERTE que estaban repartidas entre junio y julio y que la multinacional ha condensado en este mes, por lo que los habituales monos de trabajo azules se reemplazaron por ropa de calle.

Los sindicatos asumen que esta decisión de adelantar los días de ERTE avanza que, una vez consumidos estas jornadas, serán citados para negociar un nuevo expediente temporal.

El grueso de la inmunización llegará a partir de la semana que viene, cuando están citados para recibir su dosis en torno a 2.400 trabajadores, los de edades comprendidas entre 40 y 49 años.