«Gracias a todos los agentes de todas las fuerzas de seguridad y de las fuerzas armadas por haber salvado tantas vidas en nuestra peor emergencia en 80 años. Gracias por haberos entregado al límite por la salud y la seguridad de la ciudadanía ante la peor crisis que ha conocido nuestra época. Esa labor conjunta de protección, prevención e información ha sido determinante para que la C. Valenciana sea hoy el territorio más seguro de Europa». Con esas palabras, agradeció ayer el ‘president’ Ximo Puig el incansable trabajo de todos los policías, estatales, autonómicos y locales, que han trabajado día y noche para hacer cumplir las normas sanitarias que han contribuido a contener los contagios y a controlar las sucesivas olas durante esta crisis sanitaria sin precedentes.

Y lo hizo como colofón al acto de celebración, ayer, del día de la unidad adscrita de la Policía Nacional a la Generalitat Valenciana, la llamada Policía Autonómica, que el año pasado no pudo llevarse a cabo precisamente por la situación sanitaria. En el marco del monasterio de San Miguel de los Reyes, Ximo Puig; la delegada del Gobierno, Gloria Calero; la consellera de Justicia, Interior y Administración Pública, Gabriela Bravo; y la comisaria jefa de la Policía Autonómica, Marisol Conde, impusieron 24 medallas de oro, 55 de plata y 21 de bronce y entregaron siete diplomas a la trayectoria policial y 14 distinciones honoríficas no solo a agentes de ese Cuerpo, sino también, entre otros, al teniente general Fernando García-Vaquero, jefe del cuartel general terrestre de alta disponibilidad (CGTAD); al teniente coronel Olaf Clavería, jefe de la UME en la C. Valenciana; al comisario general de Policía Científica de la Policía Nacional, Pedro Luis Mélida; o a los fiscales de Menores y de Medioambiente, Carmen Lafuente y Eduardo Olmedo, respectivamente, por citar solo a algunos de los condecorados.

Ximo Puig destacó las 425.000 actuaciones de la Policía Autonómica durante 2020 —«el doble que en un año normal», subrayó— y dedicó buena parte de su alocución a insistir en trabajar para erradicar la violencia machista, a la que tildó de «indecencia» e «indignidad», y que, recordó, «nos hace llorar la muerte de 137 mujeres desde 2003 en la C. Valenciana». Alabó el trabajo de la oficina de denuncias para víctimas de violencia de género, que ha atendido a 1.133 mujeres desde que abrió sus puertas en 2019.

Por último, pidió a los agentes de todos los cuerpos «un último esfuerzo en esta recta final de la pandemia» para seguir manteniendo a raya los contagios y facilitar una pronta «recuperación económica, social y emocional».

La jefa de la Policía Autonómica, por su parte, abrió su discurso «recordando y rindiendo homenaje a todos los que han perdido la vida por la covid-19, pero muy especialmente a los compañeros o familiares que han fallecido; que mis palabras sean una muestra pública del tributo que hoy también les rendimos».

Tras remarcar que «este no es un año más», Conde recordó que «nuestra vida cambió un 14 de marzo del pasado año, al igual que la dinámica en la Unidad Adscrita», que se vio obligada «a conjugar su habitual trabajo policial administrativo y operativo», con la prioridad de «preservar por encima de todo algo tan esencial como la salud de la ciudadanía».

Tras repasar la actividad de la Policía Autonómica el año pasado, con cifras récord, entre otras, en inspecciones de establecimientos y controles de aforos, precisamente en ese marco de control de las restricciones sanitarias y de movilidad, se despidió agradeciendo a las mujeres y hombres que integran la unidad su entrega y dedicación y recordando un verso del poema «Eterna sombra» de Miguel Hernández como metáfora de la luz al final del oscuro túnel que ha supuesto esta pandemia: «Soy una abierta ventana que escucha por donde ver tenebrosa la vida. Pero hay un rayo de sol en la lucha que siempre deja la sombra vencida»