Un total de 608 personas, distribuidas entre los servicios centrales y los centros de Salud Pública, trabajan en la supervisión de los casi 54.000 industrias y establecimientos alimentarios que hay en la C. Valenciana, actividad especialmente frenética en el período estival. En concreto, en el año 2020, se llevaron a cabo más de 100.000 visitas a industrias y establecimientos para controlar que los alimentos que la ciudadanía compra y consume son seguros, en las que se detectaron 4.227 establecimientos con incumplimientos y se incoaron 1.521 sanciones.

Los sectores de mayor tamaño fue donde más irregularidades se detectaron: comidas preparadas (2.868 establecimientos con incumplimientos y 1.003 expedientes sancionadores incoados), cereales y derivados (643 y 135) y carnes y derivados (383 y 138), según indicó Sanidad ayer.