Los abrazos en las residencias y centros de mayores volverán a la vez que en el resto de la población. Así lo señaló la vicepresidenta y consellera de Políticas Inclusivas, Mónica Oltra, quien indicó tras ser preguntada por la recuperación del contacto físico que «lo que valga para la población general es lo que debe valer para las residencias» y que esta medida irá dependiendo «de lo que las autoridades sanitarias, en cada momento, marquen».

Oltra destacó que estos espacios son «mucho más vulnerables, como hemos aprendido en esta pandenia, y no tendría sentido que lo que no está permitido para población general lo estuviera para las residencias». Asimismo, afirmó que desde la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas tienen muchas ganas de que «los afectos del taco y la piel vuelvan a las residencias, pero con total seguridad y no poniendo en riesgo la salud de nuestros residentes».

Este asunto enfada a las entidades como Aerte, la patronal de las residencias, que reivindican la necesidad de que familiares y mayores en estos centros puedan volver a contar con contacto físico. En este sentido, su presidente, José María Toro, señaló que «mientras que otras comunidades autónomas avanzan en la mejora de la situación de las personas mayores, la nuestra lo único que hace es generar más confusión en las personas residentes, sus familias y los centros que los atienden».