A menos de un mes para que la European Hyperloop Week (EHW) convierta a València en el epicentro mundial de la innovación y el desarrollo del hyperloop, el equipo compuesto por medio centenar de estudiantes de la Universitat Politècnica de València (UPV) que trabaja desde 2016 en la creación de un prototipo funcional del llamado transporte del futuro dio ayer a conocer el proyecto con el que competirá en el certamen: un diseño propulsado por dos novedosos motores de inducción lineal (LIM) bautizado como Ignis.

Para luchar por el máximo reconocimiento en la EHW, el prototipo defendido por Hyperloop UPV se compone de una estructura enteramente realizada en fibra de carbono, con un chasis geométricamente optimizado junto a un carenado modular muy aerodinámico y un sistema de propulsión consistente en dos motores lineales de inducción alimentados por dos cajas de baterías capaces de proporcionar hasta 141 kW de potencia eléctrica, según desgrana Javier Luján, estudiante del Grado de Ingeniería en Tecnologías Industriales de la UPV. «Estos motores permiten acelerar sin tocar el raíl y suponen un avance en tecnología electromagnética sin precedentes en la historia del equipo», incide el ingeniero de propulsión del equipo universitario. Ignis, además, incorpora una red de actuadores neumáticos completamente personalizados, diseñados para ejercer una fuerza de frenada y un sistema de amortiguación capaz de controlar la estabilidad del vehículo durante todo el trayecto, según apunta Victorio Sanchis, estudiante del Máster Universitario en Tecnologías Industriales de la UPV. Ello es posible gracias a las más de 30 placas de control que monitorizan el estado de todos los componentes para garantizar la seguridad del conjunto y ofrecer «un prototipo perfectamente estable».

«Este año hemos querido romper con todo», afirma Enrique Navarro, otro de los componentes de Hyperloop UPV. «Nuestros objetivos parten de la necesidad de crear un prototipo que sea al fin escalable, distanciándonos de lo que solíamos hacer en generaciones anteriores con el fin de convertir la idea, finalmente, en hecho», sentencia Navarro.