Sin pasos atrás, pero sin grandes avances. La reunión de la Mesa Interdepartamental del Consell no cambiará prácticamente en nada los quehaceres de la ciudadanía valenciana en los próximos días. No hay modificaciones en el ocio nocturno (pedían abrir hasta las cuatro con pista de baile) ni en hostelería ni en aforos... solo el permiso de las sedes festeras para servir comida y la recomendación de que se siga portando la mascarilla en la calle. De fondo, la subida de la incidencia a niveles dejados atrás hace tres meses y medio, aunque con una situación que «no es parecida a la de tiempos pasados gracias a la vacunación».

«Las medidas siempre se acompasarán a la situación epidemiológica», indicó el president de la Generalitat, Ximo Puig, al anunciar la prórroga general del marco vigente. Lo hace para los próximos 15 días, un margen de tiempo menor al de las últimas modificaciones de las restricciones, quizás pensando en ver cómo podría evolucionar el incremento de los contagios y la vacunación por si el 15 de julio, fecha hasta la que estarán las restricciones actuales en vigor, se puede dar un nuevo bocado hacia la normalidad.

Los representantes de la Mesa Interdepartamental del Consell se reúnen ayer en el Palau. | M.A.MONTESINOS

De momento, el repunte de positivos con cifras no vistas desde febrero han frenado el camino de una desescalada que en el último mes y medio había vivido cinco hitos como son el fin del perimetraje autonómico (9 de mayo), el del toque de queda, el de las reuniones sociales (8 de junio) y el de la obligación de la mascarilla en exteriores (26 de junio) así como la reapertura del ocio nocturno.

Estos, recordó Puig, han coincidido con el fin del curso académico, el inicio del verano y la sensación de seguridad que da el aumento de personas vacunadas y que han conllevado más movilidad, más relaciones sociales y menos uso de la mascarilla. «La apertura tiene sus efectos», consideró el jefe del Consell quien admitió cierta «preocupación» por el aumento de la transmisión y de la nueva variante delta.

"Salvasteis la vida de vuestros abuelos, ahora hay que preocuparse por la vuestra y de vuestros padres"

Pero no solo ha sido una reducción de la velocidad en el avance de las medidas sino también una cierta mirada atrás en lo que respecta a las mascarillas. La Generalitat aplicará la normativa estatal, redactará el Diari Oficial adaptándose a lo dictado por el BOE, pero recomienda que el cubrebocas se siga usando en espacios exteriores urbanos, aunque no en los naturales (como las playas), áreas en las que siempre se ha apostado por abrir la mano. «Pensamos que es bueno que se siga utilizando», dijo Puig quien la semana pasada ya pidió que se pudiera flexibilizar su regulación para adaptarse a cada situación territorial.

El ocio nocturno pedía poder abrir hasta las cuatro de la madrugada y que se utilizase la pista de baile

La petición es solo un ruego «encarecido» por parte de la Administración autonómica mas no una obligación ni su incumplimiento supondrá sanción alguna, siempre que se haga dentro de los límites señalados por el boletín oficial estatal. En este sentido, la consellera de Sanidad, Ana Barceló, indicó que desde el Consell se había adaptado lo citado en el documento gubernamental a la Comunitat Valenciana y se había añadido el metro dentro del transporte en el que sigue siendo obligatorio su uso.

Por un otoño «seguro»

«No vale creer que la pandemia ya se ha acabado», señaló Puig quien pidió «no confiarse» ni ser «irresponsables». Especialmente se dirigió a la juventud valenciana, un grupo que entre los 15 y 29 años acumula más de la mitad de los positivos de las últimas jornadas.

«Salvasteis la vida de vuestros abuelos, ahora es el momento de preocuparse por la de vosotros mismos y la de vuestros padres», interpeló directamente el president de la Generalitat a los nacidos entre los 2000 y los 90.

Estos, recordó, son el grupo más vulnerable ante el posible contagio del virus por estar en su amplísima mayoría sin vacunar y ser los que más interacción social tienen, un riesgo pese a que un porcentaje muy grande pase la infección sin apenas síntomas. El problema es que no son solo ellos, también son sus progenitores a los que les llega el contagio en el ámbito familiar.

La estrategia, por tanto, para las próximas semanas pasa por el rastreo y «encapsular los positivos» para evitar su diseminación. También por el control de los espacios de interiores para los que desde la Generalitat anunció una guía de cómo ventilar correctamente. Así, los mensajes, más allá de pasar un buen verano «depende de la prudencia de cada uno» están en conseguir un «otoño seguro». «Solo nos quedan dos meses para alcanzar una vacunación determinante con una inmunidad de grupo», sentenció Puig. El parón de estos 15 días no frena la cuenta atrás.