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"La enfermería ha sido invisible pese a ser vital en los cuidados"

Laura Almudéver asume la presidencia del colegio oficial de València en el que «los profesionales son y serán los protagonistas»

"La enfermería ha sido invisible pese a ser vital  en los cuidados"

"La enfermería ha sido invisible pese a ser vital en los cuidados"

Laura Almudéver (Alcàsser, 1982) llegaba tarde a la junta de gobierno cuando abrió la puerta de la sala de juntas y el entonces presidente del Colegio Oficial de Enfermería de la provincia de València, Juan José Tirado, le preguntó: «¿Quién crees que debe estar en este nuevo mandato al frente del colegio de enfermería, un presidente o una presidenta?». Ella, toda cargada de cosas y con el cuerpo todavía recomponiéndose tras la carrera del coche al encuentro, respondió: «Yo creo que una mujer, esta es una profesión eminentemente femenina, somos el 80 %».

Ahora, unos meses más tarde, este periódico se reúne con Laura Almudéver, la nueva presidenta de la institución profesional en el centro de salud de la Malva-rosa, donde trabaja como enfermera. El pasado domingo se celebraron las primeras elecciones a junta de gobierno del colegio de enfermería después de casi 20 años con Tirado al frente.

«Era la primera vez que había dos candidaturas», matiza la nueva presidenta, que hasta ahora formaba parte del equipo directivo como vocal. Así, Almudéver se impuso con 1.360 votos a la candidatura que capitaneaba María Ramírez, que sumó 332. Una convocatoria que a pesar de ser una novedad tras años sin comicios, solo atrajo al 11 % de los colegiados y un total de 1.317 personas optaron por votar por correo.

Almudéver cree que esta modalidad de participación le dio la victoria. «Centramos la campaña en visitar centros y nos acercamos a las profesionales. También informamos de la posibilidad de votar por correo, pues no todas viven en València capital», detalló.

Necesidad de aumentar la ratio

Se siente satisfecha por los resultados e ilusionada de poder mejorar la enfermería junto a su equipo que, aunque cuenta con personas veteranas (Tirado figura como vicepresidente), también integra caras nuevas de todas las edades. El objetivo: «Conseguir un colegio más cercano, participativo y abierto y donde los protagonistas sean los colegiados».

Entre las propuestas de su programa figura el reconocimiento de las enfermeras como profesionales A1 (actualmente son A2) para poder llegar a cargos directivos; incrementar la frecuencia de las Ofertas de Empleo Público y mejorar el funcionamiento de las bolsas de Sanidad; crear nuevas comisiones de trabajo para las especialidades y los sectores diferenciados y el aumento de las ratio de enfermeras por cada 1.000 habitantes.

«Es necesario exigir que se aumenten las trabajadoras, actualmente hay mucha presión asistencial, un desgaste porque no damos a basto y quien más sale perjudicada es la sociedad, que no puede tener un cuidado y una atención adecuada», detalla. «España tiene que equipararse a los niveles de Europa, que llegan hasta a 10 por cada 1.000 y en España superamos por poco los cinco profesionales por la misma cantidad de pacientes».

Una situación que en pandemia se agravó. «Se contrató a personal de enfermería que lo dio todo, estuvo para lo que hiciera falta y después no se les renovó el contrato», dice recordando el anuncio de la Generalitat, que posteriormente informó de que volvería a contratar al personal en verano. «Creo que esa medida no fue la más adecuada, por el trato a los trabajadores y porque todavía no se ha acabado la pandemia, esto está volviendo a subir, aunque ahora los volverán a contratar», contrasta.

Dice Almudéver que la enfermería está infravalorada, quizás por sus orígenes como ayudantes o auxiliares del médico. Dice también, que aunque ahora la profesión esté más reconocida como una disciplina independiente «se nos ha hecho invisibles en la sociedad y hemos tenido poca voz y voto cuando los enfermeros llevan el peso fundamental de los cuidados sanitarios».

La temporalidad obliga a adaptarse

En este sentido, la nueva presidenta destaca la capacidad de adaptación y la versatilidad de los profesionales, que, debido a la alta temporalidad —algo contra lo que luchar y que contempla en el mandato— se ven obligados a cambiar de departamentos en diferentes ocasiones.

Se dice una enamorada de la profesión. Se dedica no solo a ejercer como enfermera sino también como docente en la universidad, ha coordinado centros de salud y puntos de vacunación y ahora será presidenta del colegio de enfermería. «La investigación me encanta, de hecho hice mi tesis doctoral sobre el papel del servicio sanitario durante la pandemia de la gripe de 1918 y su incidencia en prensa». Laura bromea con que no hay tantas diferencias entre las medidas de prevención de entonces y ahora y justifica su curiosidad por la prensa, pues también es periodista.

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