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El modelo de financiación que promete Casado deja a la Comunitat Valenciana a 1.450 millones de la media

El Consell responde que el de 2009, bajo gobierno socialista, era más favorable, aunque aún está lejos de la equidad

Un momento de la cumbre entre Baleares y la Comunitat Valenciana

El modelo de financiación que el presidente del PP, Pablo Casado, se comprometió este domingo a retomar, el de 2002 conocido como modelo Zaplana es perjudicial para los intereses de la Comunitat Valenciana.

Fuentes del Consell señalan que esa propuesta afecta de lleno a las necesidades de los valencianos y aleja a la Comunitat Valenciana de la equidad, es decir de la media española en financiación per cápita.

Así, si se aplicara el modelo de 2002, en 2021 la CV recibiría 374 millones menos que respecto al funcionamiento del modelo de 2009 que fue el último en aprobarse bajo un gobierno socialista, el de José Luis Rodríguez Zapatero. Añade el Consell que si se aplicara el modelo de 2002, en el actual ejercicio 2021, en comparación con el modelo que persigue la equidad (misma financiación por habitante que la media de las CV), se perdería 1.450 millones de euros

La aplicación del modelo de 2002 provocaría a Baleares, autonomía con la que el Consell celebra estos días una cumbre, una pérdida de 576 millones respecto al funcionamiento de 2009.

El Consell señala que el modelo de 2009 incluyó varios aspectos que mejoraron sustancialmente el modelo de 2002 ya que incorporó un volumen de recursos adicionales con el objetivo de reforzar el Estado del Bienestar. En concreto, tal y como se menciona en la Ley 22/2009, se añaden 7.400 millones adicionales con el objetivo de reforzar el Estado del Bienestar (5.000 millones) y la implementación del sistema de dependencia (2.400 millones).

Además, el modelo de 2002, siempre según el gobierno valenciano, corrige el fallo del modelo de 2002 que tenía en cuenta la población de 1999, y no actualizaba año tras año. Esto provocó que aquellas autonomías que tuvieron un importante crecimiento demográfico, como la Comunitat Valenciana, se vieron muy perjudicadas.

Entre 2002 y 2008 se consideraba para el reparto la población de 1999, y no se tuvo en cuenta cómo al aumento de población en algunas CCAA generaba nuevas necesidades de gasto que no eran cubiertas por el sistema. Esto se soluciona con el modelo de 2009, que actualiza anualmente las necesidades poblacionales

Según señalan, el modelo de 2009 favoreció la mayor autonomía de las comunidades. El modelo de 2002 apenas cedía a las CCAA el 33% del IRPF a las CCAA, el 35% de la recaudación del IVA y el 40% de los Impuestos Especiales. Con el modelo de 2009, se permite que las CCAA tengan capacidad normativa sobre el 50% del IRPF, el 50% del IVA y el 58% de los Impuestos Especiales.

Por eso, desde el Consell señalan que el modelo de 2009 respecto al de 2002 permite aumentar la suficiencia de las CCAA reforzando el Estado del Bienestar; ajustar las necesidades a la situación real de cada año; y dotar de mayor autonomía a las CCAA (mayor cesión de fuentes tributarias).

Con todo, ni el modelo de 2002 ni el de 2009 ha resuelto el problema de la inequidad para la Comunitat Valenciana. El statu quo sigue siendo el que marca el criterio de reparto y no las necesidades de gasto vinculadas a la población.

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