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El cambio de Gobierno pone el foco en mantener las inversiones recibidas

Se espera mantener la presión para reformar la financiación y para consolidar el 10 % en las inversiones

José Luís Ábalos.  levante-emv

José Luís Ábalos. levante-emv

Las réplicas del terremoto político que supone la caída del ministro valenciano José Luis Ábalos aún se están produciendo. A expensas de que decida qué hacer con la secretaría de Organización que aún mantiene en el PSOE, su cese como ministro de Transportes y Movilidad genera cierta inquietud en la Comunitat Valenciana, aunque no tanta como se podría prever. El impulso al Corredor Mediterráneo, con el estudio informativo sobre el túnel pasante y de la doble plataforma de València y Castelló, estaban previstos para septiembre, por lo que en el Consell se espera que la nueva titular, la exalcaldesa de Gavà, Raquel Sánchez, mantenga la agenda prevista para consolidar las obras del Corredor Mediterráneo. Además, se confía en que no le resulta ajena la materia: es catalana y, como tal, interesada en que las obras avancen.

Sin embargo, es el segundo escalón el que preocupa más, ya que con el cese de Ábalos poco se sabe si se mantendrá o no el organigrama en el ministerio, donde la presencia de Isabel Pardo de Vera, presidenta de Adif, ha sido «fundamental» en el impulso a la infraestructura.

El otro asunto sobre la mesa con sello valenciano es la reforma de la financiación. ¿Hasta dónde llegaba la influencia y presión del ministro sobre el necesario cambio en el sistema de reparto? No tanto, a priori, como podría parecer. Ha dependido y dependerá más, según apuntan fuentes cercanas a los negociadores, de las presiones que se ejercen desde el propio Consell y sus alianzas con otras comunidades autónomas. Esta misma semana pasada fue con Baleares, y en septiembre se espera un encuentro con la Junta de Andalucía. Además, en el movimiento de cargos del sábado, Puig sale reforzado por Sánchez al situar a Diana Morant, exalcaldesa de Gandia y afín al president, en la cartera de Ciencia. En esta materia, además, el ministro siempre apareció en un segundo plano, presionado por la necesidad de jugar a los equilibrios territoriales dentro del partido, donde ejercía de secretario de Organización.

La ministra María Jesús Montero continúa al frente de Hacienda por lo que desde el ejecutivo valenciano creen que a nivel gubernamental no cambiará la sensibilidad. Así y todo, se trata de un avispero que supera al Gobierno: depende del consenso de las comunidades autónomas y de los partidos de la oposición. Todo, con la mirada siempre puesta en Cataluña: si el nuevo Govern apuesta por una reconciliación con el Estado, lo hará a través de la financiación y, por el peso político que tienen, puede funcionar como una locomotora donde el resto de comunidades afectadas puedan unirse a ella y el Gobierno se abra a reformar el sistema de reparto de fondos.

Donde sí se reconoce abiertamente el poder y la influencia ejercidos los últimos años por José Luis Ábalos es en el justo reparto de las inversiones a la Comunitat Valenciana, según su peso poblacional, que en los pasados presupuestos ascendió a un 10 % por primera vez en su historia. Un objetivo alcanzado que se espera mantener en las próximas cuentas generales pese a que Ábalos ya no esté dentro.

El que sí seguirá en el Consejo de Ministros será Miquel Iceta que, aunque cambia a la cartera de Cultura y Deportes, se trata de un ministro aliado de los valencianos que sí entiende la problemática de la asimetría financiera. Por ello, aunque ya no esté al frente de Política Territorial (sustituido por la exalcaldesa de Puerto Llano, Isabel Rodríguez), se espera que pueda seguir ejerciendo presión para mantener las inversiones en la Comunitat.

Precisamente Iceta, cuya designación estuvo marcada por la necesidad de tener un diálogo abierto con Cataluña hace tan solo unos meses, seguirá al frente del diálogo con Cataluña y el resto de autonomías aunque ya no como titular del ministerio. Pese a todo, que continúe en el Ejecutivo de Sánchez sigue considerándose un gesto político de reconciliación y voz propia de Cataluña.

Ayer, las reacciones fueron comedidas respecto a la delicada maniobra que supone apartar a Ábalos del Gobierno, ya que fue el principal escudero de Sánchez desde 2016. Aún así, el vicesecretario general del PSPV, Manolo Mata, valoró los cambios en el gobierno como una «apuesta» de Sánchez por la periferia, el municipalismo y el feminismo. Sin embargo, para el PPCV, la caída de Ábalos es una «bofetada» para los intereses valencianos, como señaló ayer la secretaria general del partido, María José Català.

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