El sindicato de Prisiones Acaip-UGT denunció ayer que en el módulo donde se produjo el pasado sábado la pelea «multitudinaria» en el centro penitenciario de Picassent, en la que resultó herida una persona de los 28 que participaron, «había un funcionario menos de servicio de los que debería haber».

En un comunicado, ha criticado el «maltrato» desde la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias hacia el Centro Penitenciario de València «tanto en la dotación de elementos de seguridad como en la infradotación de personal, que supone que haya unos 130 trabajadores por debajo del mínimo previsto en la relación de puestos de trabajo del centro».

«Esta falta de personal es sobre todo acuciante en los puestos que están en contacto directo con los internos, ya que, según los últimos datos publicados por el Ministerio del Interior, a fecha 21 de junio había 64 funcionarios encargados de custodiar a los internos menos de los que debería», han explicado desde el sindicato.

Empeoramiento «cada día»

Así, han expuesto que la situación «empeora cada día» debido al envejecimiento de la plantilla del centro y las jubilaciones: «No se trata solamente de fríos datos numéricos o estadísticas, sino que cada día hay problemas para llegar a cubrir los servicios mínimos de trabajadores que debería haber en el centro», han lamentado.

Asimismo, han expuesto que la única solución adoptada desde el centro ha sido la de reducir el número de los que prestan servicio en la mayoría de los módulos de la prisión, independientemente del número de internos que ocupen ese departamento o el perfil de los mismos, un hecho que, han asegurado, «pone en grave riesgo la seguridad del centro penitenciario, de sus trabajadores y la de los internos».

Respecto a la pelea, señalaron que, «afortunadamente, ningún funcionario sufrió lesiones», así como que «pese a ser menos de los mínimos necesarios, su intervención y la de los compañeros, que acudieron desde otros módulos dejando los mismos también infradotados, consiguieron solventar la situación».

Desde Acaip-UGT han condenado que «esperar que no pase nada grave y confiar en la suerte no puede ser la única actuación que desde el centro se debe reclamar de la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias», por lo que han reiterado la petición de cubrir todas las vacantes en un escrito que ya se presentó el pasado 6 de julio y que advertía del «grave riesgo» en el que se ponía a los trabajadores.