El vicepresidente segundo del Consell y titular de Vivienda, Rubén Martínez Dalmau, ha abroncado esta mañana a la oposición en las Corts, a la que acusado de comportarse como "un tribunal de la inquisición", por pedirle explicaciones sobre la financiación de la Fundación CEPS durante su mandato. Dalmau se ha revuelto contra Vox y el PP en una bronca comparecencia que el dirigente podemista lleva tiempo tratando de esquivar y que finalmente se ha sustanciado en la Comisión de Urbanismo de las Corts. Dalmau practicamente no ha hablado del asunto en cuestión al sostener que se refiere a una época que nada tiene que ver con su cargo actual y ha mantenido que la iniciativa sólo tiene como objetivo “desgastar” su figura. Tras remarcar su “perplejidad” ha denunciado que “la oposición está centrada en destruir al adversario en mitad de una pandemia y se han olvidado de su trabajo”. Es más, el vicepresidente ha asegurado que cada diputado d ellas Corts le cuesta al pueblo valenciano 303.000 euros al año. “Estoy convencido de que los valencianos no quieren perder el tiempo ni hacerme a mi perder el tiempo que en lugar de estar aquí debería estar parando deshaucios”. Sobre CEPS, Dalmau ha repartido a los portavoces de los grupos el libro de Manuel Alcantara “Los orígenes latinoamericanos de Podemos”. “Está ahí todo explicado”, ha soltado.

La petición de comparecencia había sido resgistrada por el grupo parlamentario Vox, a la que se acumuló a otra del PP, para pedir explicaciones a Martínez Dalmau tras conocerse que en 2019 que la Generalitat reclamó a la fundación CEPS el retorno de una subvención de 21. 618 euros mientras el dirigente podemista era presidente de la misma porque esta no había presentado en tiempo y forma los justificantes de gastos realizados con esta ayuda. La ayuda en concreto fue concedida por la Generalitat Valenciana en 2010, durante el gobierno del PP. Tras un largo proceso de reclamación de la deuda (la Fundación llegó a presentar alegaciones) pero en diciembre de 2019, se pagó por ventanilla de una sucursal bancaria la deuda. Quién saldó la deuda es el misterio no resuelto. Una cuestión inquietante y sobre la que han hurgado la oposición ya que la ley antiblanqueo obliga a revelar la identidad cuando las transacciones económicas que superan los mil euros. Aunque la conselleria de Transparencia realizó gestiones ante la Agencia Tributaria Valenciana, pero el organismo explicó que el pago de hizo por ventanilla y era imposible facilitar la identidad de la persona que lo realizó.

La oposición, por su parte, ha cargado contra Dalmau y ha sacado a relucir la vinculación de Podemos con Venezuela y en concreto, las labores de asesoramiento del vicepresidente al gobierno venezolano de Chávez. Alfredo Castelló (PP) ha calificado su comparecencia de “lamentable” y le ha recordado las decenas de comisiones de investigación solicitadas por el Botànic para investigar la gestión del PP del pasado. Desde Ciudadanos, se ha echado en cara a Dalmau que cuestione el papel de fiscalización de las Corts.