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"Hace 10 años el CEAM advirtió que la catástrofe de Alemania iba a pasar"

El Centro de Investigación concluyó en 2011 que los cambios en el uso del suelo en el Mediterráneo «provocarán lluvias torrenciales en el centro de Europa»

Labores de rescate de vehículos, ayer, tras las inundaciones en Alemania que han dejado 133 muertos y miles de desaparecidos.  | EFE/S.S:

Labores de rescate de vehículos, ayer, tras las inundaciones en Alemania que han dejado 133 muertos y miles de desaparecidos. | EFE/S.S:

Abordar el cambio climático no es solo tratar el grave problema de los gases de efecto invernadero. Y es que además del dióxido de carbono (CO2), el óxido nitroso (N2O) y el metano (CH4) existe un factor del cambio climático que tiene consecuencias directas como las lluvias torrenciales que han asolado el centro de Europa estos días y del que apenas se habla: la acumulación de vapor de agua. De este factor sabe (y mucho) el que fuera director del Centro de Estudios Ambientales del Mediterráneo (CEAM), Millán M. Millán, quien realizó numerosos estudios y fue invitado por la Comisión Europea para explicar unas investigaciones que se centraron en cómo el papel negativo de los usos del suelo en el área mediterránea jugaban un papel fundamental en fenómenos desconocidos (o muy excepcionales) hasta ahora como el incremento de las inundaciones en el centro de Europa.

Así, los estudios del CEAM vaticinaban que podría ocurrir lo que finalmente ha pasado en Alemania y Bélgica, es decir, la mayor catástrofe de la zona en décadas con 133 muertos y miles de evacuados y desaparecidos. Se sabía que podía pasar y porqué podía pasar, aunque se desconocía la fecha. De hecho, estáescrito y publicado en inglés y castellano desde el CEAM y desde la Comisión Europea tras investigaciones desarroladas a partir de 1995 que explican cómo las alteraciones urbanísticas en la costa, la desaparición de los marjales y la pérdida de cubierta vegetal conllevan al aumento de inundaciones en el centro de Europa. Pero ¿cómo puede afectar el urbanismo en el Mediterráneo a las lluvias torrenciales en la otra parte del continente? Esa es la conclusión de un estudio que la Comisión Europea publica en 2011, pero la investigación, sin embargo, comenzó con otra pregunta, en la década de los 80 que buscaba explicación a una anomalía visible: ¿por qué se han reducido las tormentas de verano?

Más «importante» que el CO2

Y es que ahí está la clave de la acumulación de vapor de agua, uno de los efectos más importantes del cambio climático «de los 50 que hay por estudiar y abordar ya que solo nos centramos en los gases de efecto invernadero y la acumulación de vapor de agua es mucho más importante que el CO2 o que el metano, que también empieza a centrar la atención. El cambio climático no es un factor, son 50 factores diferentes que van todos hacia un mismo sentido aunque parece que solo nos hablen de uno. Abordar la acumulación de vapor de agua conllevaría unas implicaciones económicas que los que mandan no están dispuestos ni a plantearse», explica Millán M. Millán.

El investigador tiene probado que «si construyes en la costa te quedas sin tormentas de verano» y los estudios en que ha participado concluyen que «la destrucción de bosques, el aterramiento y desaparición de los marjales y el sellado del suelo por las construcciones han disminuido el número de tormentas, ya que la acumulación de nubes de vapor del agua sobre el Mediterráneo no llega a descargar , cubre de láminas de vapor sus aguas, aumenta el efecto inversadero y el recalentamiento del mar».

Es más, en el informe «Sequía en el Mediterráneo e inundaciones en el Reino Unido y Centroeuropa. Cosas que los modelos climáticos globales no ven del ciclo hídrico en Europa y por qué», el investigador Millán M. Millán explica que el calentamiento del mar «puede contribuir a un aumento adicional de la temperatura del mar durante el verano, y el agua más caliente alimenta lluvias más torrenciales en otoño. Su umbral crítico es donde se producen lluvias torrenciales sobre zonas ya afectadas por el primer bucle y generan avenidas de barro y pérdidas masivas de suelo. Finalmente, el bucle atlántico-global tiene dos componentes que pueden afectar la oscilación del Atlántico Norte». Además, el estudio añade que el componente oceánico se origina «por la pérdida de vapor de agua acumulado sobre el mar cuando éste sale de la cuenca (y puede alimentar las lluvias torrenciales de verano en Centro Europa). Esto altera el balance evaporación-precipitación en la cuenca occidental y favorece la salida de agua más salada al Atlántico».

Con financiación de la UE

Por ello, al que fuera director del CEAM, Millán M. Millán, no le han sorprendido las graves inundaciones en Alemania y Bélgica, como tampoco le sorprendieron las que se produjeron en el 2002 y en el 2005. «Los estudios son claros y contamos con financiación de la UE para hacerlos. Explicamos que las pérdidas de tormentas en el litoral permiteron descubrir la existencia de lazos de retroalimentación climática capaces de generar perturbaciones de ámbito regional y el incremento de las inundaciones en Centroeuropa», argumenta para resaltar que «el CEAM lo advirtió hace diez años».

Y concluye: «Sin embargo, como a los políticos valencianos no les gustaron las conclusiones porque atacaban el urbanismo en la costa Mediterránea intentaron cerrar el CEAM. La acumulación de vapor de agua es un grave problema pero no interesa solucionarlo, por eso ni se habla de él».

Emergencias supervisa 23 planes en la Vega Baja

La Agencia Valenciana de Seguridad y respuesta a las Emergencias (Avsre) ha supervisado un total de 49 planes de emergencias realizados por 23 municipios de la Vega a instancias de la Generalitat en el marco de las actuaciones del Plan Vega Renhace. De ellos, 20 se corresponden con planes frente al riesgo de inundaciones, 23 son planes de emergencia municipales, cinco son para hacer frente a riesgos sísmicos y uno por incendios forestales. Una vez redactados los planes por parte del personal técnico contratado por los ayuntamientos a través de Labora, deberán ser supervisados por el personal de la Avsre antes de su aprobación en cada pleno municipal y su posterior homologación en la Comisión de Protección Civil de la Agencia.

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