La policía desalojó en la noche del viernes y madrugada del sábado varios botellones, uno de ellos de unas 1.000 personas en Torrevieja, ciudad que no estaba afectada por el toque de queda de 1 a 6 horas, ya que la única población alicantina con esta restricción de movilidad es Sant Vicent del Raspeig.

Asimismo los cuerpos y fuerzas de Seguridad del Estado impusieron 61 sanciones en la provincia de Valencia por incumplimiento de las restricciones de movilidad nocturna, que entraron en vigor en la madrugada del martes de esta semana tras el aval del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana, tras solicitarlo el Consell con la intención de reducir los contagios de la quinta ola, que se han disparado a niveles de febrero.

Los agentes despejaron las zonas de afluencia de personas sin incidencias destacables en el primer viernes con toque de queda en 32 municipios de la Comunitat Valenciana, según informó ayer la delegada del Gobierno en la Comunitat Valenciana, Gloria Calero.

En la provincia de Alicante, la actuación más destacada se produjo en Torrevieja, en la comarca de la Vega Baja, donde en torno a las 2:20 de la madrugada, en la zona de las piscinas naturales, la Policía local informó de un macro botellón de unas 1.000 personas. Al lugar acudieron varias patrullas de la Guardia Civil y desalojaron la zona.

También en diferentes localidades alicantinas también se organizaron botellones, pero con un reducido número de personas, que fueron desalojadas o dispersadas por las patrullas, mientras que en Castelló la noche se ha desarrollado con normalidad y sin incidencia de botellones. En València, en la zona de la Plaza de Honduras, donde habitualmente se reúnen multitud de jóvenes, no se detectó afluencia masiva de personas. La Policía Nacional envió varias patrullas para realizar una presencia activa y, a la hora del toque, la zona quedó desalojada sin incidentes.

Los agentes interpusieron 61 sanciones por incumplimiento de las restricciones de movilidad nocturna. De ellas 18 fueron en València, 8 en Gandia, 7 en Mislata, 6 en Paterna, 14 en Burjassot, tres en Quart de Poblet y cinco en Xirivella. Todas estas localidades están afectadas por el toque de queda hasta el próximo 25 de julio.

Tal como acordó la delegada del Gobierno con el president Ximo Puig tras una reunión en el Palau de la Generalitat, la Delegación ha reforzado los turnos de noche de la Policía Nacional y Guardia Civil para incrementar la vigilancia y garantizar el cumplimiento de las medidas. Calero agradeció el trabajo de los agentes y su compromiso con la ciudadanía para evitar la propagación del virus.

Desde la Conselleria de Interior, de la que depende la Policía de la Generalitat, también se mantienen las inspecciones en los locales para que cumplan horarios, aforos y medidas de seguridad, al margen de que, si se ven aglomeraciones, se multará, siempre manteniendo las colaboración con policías locales y nacional.