Los gobiernos de Islas Baleares y Comunitat Valencia presentarán conjuntamente, en el marco del Convenio de Barcelona y la figura de las Zonas Especialmente Protegidas de Importancia para el Mar Mediterráneo (Zepim), un proyecto piloto ante el Ministerio de Transición Ecológica para que la 'economía azul', enfocada a la protección de la biodiversidad marina, se nutra de fondos europeos que permitan potenciar experiencias para su conservación.

Según han explicado este martes en rueda de prensa el conseller de Medio Ambiente y Territorio de Baleares, Miquel Mir, y la consellera de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica de la Comunidad Valenciana, Mireia Mollà, su iniciativa conjunta viene dividida en dos grandes bloques: incentivar una economía azul y circular para la gestión de residuos y la protección del medio marino e «imprimir una visión mediterránea integral», por ser uno de los terrenos «más delicados con los efectos del cambio climático», a través de políticas entre diferentes regiones y administraciones.

Concretamente, las actuaciones planteadas para sacar adelante el proyecto irán enfocadas a las redes de varamientos, las capturas accidentales y el rescate de especies marinas. En este sentido, Mir ha destacado que Baleares trabaja especialmente con la Comunidad Valenciana en la gestión de las tortugas marinas, cuya llegada a las Islas ha aumentado en los últimos dos años, «un indicador de las consecuencias del cambio climático».

«El Mediterráneo está en tiempo de descuento, con especies que no deberían estar de manera tan descontrolada», ha continuado Mollà, quien ha expresado su deseo por poner encima de la mesa «el medio marino como una de las preferencias, ya que sufre las consecuencias de lo que hacen los humanos». Por ello, los gobiernos valenciano y balear instan al Estado a invertir más fondos europeos en materia de residuos.