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El hallazgo más 'guerrero' de Moixent cumple 90 años

Una escultura de bronce en la Bastida de Les Alcusses revolucionó la arqueología al arrojar luz sobre la cultura íbera valenciana, que en otoño será una exposición

Yacimiento de la Bastida de les Alcusses

Yacimiento de la Bastida de les Alcusses

Ayer se cumplieron 90 años de uno de los hallazgos más significativos del sigloXXI en la Comunitat Valenciana. El ‘guerrer de Moixent’ apareció en 1931 en una de las excavaciones que se llevaban a cabo en La Bastida de Les Alcusses. Fue poco antes de que Vicente Espí, obrero en el yacimiento, parara a comer. Entre sus manos encontró una pequeña escultura de bronce, de una pieza, montado a caballo y ataviado con un gran casco de plumas, una espada y un escudo. No sabía entonces Espí cómo su descubrimiento cambiaría las investigaciones sobre la cultura íbera en la provincia y el icono en el que se convertiría después.

El 'guerrer de Moixent'

A fin de recopilar y aunar la información y hallazgos 90 años después, la Diputación deValència ya prepara una exposición temporal en otoño, en su sede de la Plaza de Manises, donde el elemento principal será el guerrero y todas las certezas y preguntas que aún le rodean: según ha confirmado el equipo del Servicio de Investigación Prehistórica de la diputación, el guerrero pudo formar parte de un ritual de coronación, o tal vez solo fue un elemento de ornamentación personal en alguna de las viviendas. Con él se mostrarán todo tipo de objetos que se encontraron o se utilizaron en el yacimiento a principios del siglo XX. Habrá fotografías de la época del hallazgo así como documentos originales de los profesionales que participaron en las excavaciones de la Bastida de les Alcusses, entre los que se encontraba Vicente Espí.

Fotografía del momento del hallazgo en 1931

El asentamiento de la Bastida de les Alcusses forma parte de una ruta de yacimientos íberos que recorren la provincia y que se pueden visitar, en localidades como Olocau, Llíria, Caudete de las Fuentes, Gátova,Aras de los Olmos, Camporrobles o Villar delArzobispo.A todas les une un elemento en común: haber sido un enclave residencial de la cultura íbera, aún desconocida por los escasos restos que han sobrevivido a nuestra época, más de 2.000 años después, junto a la dificultad de interpretar el lenguaje y letras empleadas. Pese a todo, los cimientos de las ciudades que aquella cultura primitiva construyó aún se mantienen, lo que ha permitido conocer detalles de su estilo de vida.En el caso de la Bastida de Les Alcusses, fue un importante asentamiento fortificado que controlaba las comunicaciones y los recursos económicos de La Costera. ElServicio de Investigación Prehistórica ha podido averiguar cómo era la jerarquía de sus habitantes, cómo se cultivaba la tierra y se comerciaba con metales, tejidos y recursos agrarios. Además, han podido confirmar el fuerte papel que las mujeres tenían en estas sociedades como transmisoras de poder y cómo se usaban las armas, solo permitidas a ciertos hombres del poblado.

Diario del descubrimiento del Guerrer de Moixent

Una fotografía, un diario y un icono del patrimonio valenciano

Los 7,5 centímetros que mide elGuerrer de Moixent acaparan buena parte de las miradas en el Museu de Prehistòria de la Diputación de València y será el centro de la exposición que se llevará a cabo en otoño.Sin embargo, con él se mostrarán fotografías del momento del hallazgo (imagen superior) así como el diario de excavaciones que dejó patente las características de la escultura pocas horas después de ser encontrada y limpiada para su reconocimiento.

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