Hemos dejado atrás un nuevo episodio de altas temperaturas en la vertiente mediterránea, con 40-42 ºC en algunas zonas del prelitoral-interior. Algunos medios anunciaban una tercera ola de calor inexistente, ya que por ahora, oficialmente no hemos tenido ninguna en España, de acuerdo con los criterios de AEMET. También he visto con preocupación que mucha gente me ha dicho que es normal que en España haga calor en verano y que se alcancen los 45-50 ºC todos los años, algo totalmente falso, ya que esos valores normalmente se ven en termómetros callejeros o apps que no son fiables. Flaco favor que nos hacen a los que nos dedicamos a esto del tiempo/clima. Para algo tenemos una Base de Datos Climáticos que se puede consultar por cualquier persona interesada. En vez de olas de calor persistentes, estamos teniendo picos, como consecuencia de las ondulaciones de la corriente en chorro, que es la que define el tiempo que tendremos en superficie. Estoy escribiendo en la tarde del domingo, y para el lunes, que será cuando lean esto, se han activado avisos generales en algunas zonas por lluvias y tormentas, algo muy poco habitual en plena canícula por ejemplo en la provincia de Alicante o en la Región de Murcia. Espero que los aguaceros no provoquen muchos destrozos, ya que no hay que olvidar que estamos en una época en la que toda la lluvia que cae viene de cumulonimbos, es decir, precipitaciones convectivas. Sin olvidar el granizo, la lotería del infierno, que por estas fechas puede arrasar campos. Y parece que a principios de agosto podemos tener un nuevo episodio de inestabilidad. Eso sí, lo aviso con antelación: que tengamos este episodio ahora o que el mar esté caliente no significa que vayamos a tener lluvias torrenciales este otoño. La atmósfera es principalmente la que se encargará o no de eso.