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Urbanismo

El exalcalde de Llíria y Alcublas Manuel Civera dirigirá la Agència Valenciana de Protecció del Territori

El pleno del Consell aprobará mañana su nombramiento para que arranque el nuevo organismo que velará por la disciplina urbanística

El exalcalde de Llíria y Alcublas, Manuel Civera

El exalcalde de Llíria y Alcublas, Manuel Civera

El ex alcalde de Llíria y Alcublas Manuel Civera será el nuevo director de la Agència Valenciana de Protecció del Territori, que deberá empezar en funcionamiento antes de que acabe el año. Se trata de un nuevo organismo previsto en la ley de ordenación del territorio, urbanismo y paisaje (Lotup), en vigor desde el 20 de agosto de 2014 y aprobada durante la etapa de Isabel Bonig al frente de Territorio, para ejercer las competencias autonómicas en materia de disciplina urbanística de forma consorciada con los ayuntamientos que cedan voluntariamente sus competencias.

El nombramiento de Civera como máximo responsable de la nueva institución autonómica que se asentará en Elx se aprobará mañana en el pleno del Consell. Civera es arquitecto, funcionario de la Generalitat y experto en temas relacionados con el urbanismo, cualidades que han sido valoradas para otorgarle su nueva responsabilidad. Desde 1985 Civera ha ocupado diferentes puestos de trabajo vinculados a las administraciones públicas. Ha sido, entre otros cargos, arquitecto técnico del Ayuntamiento de Lliria, funcionario de la Generalitat, técnico de la Dirección General de Urbanismo, técnico de la Dirección General de Vivienda y Regeneración Urbana, cargo que ocupaba hasta la actualidad, o profesor asociado de la Universidad Politécnica de València. También ha sido presidente del consorcio Valencia Interior y ha participado en proyectos de investigación con el departamento de Física Aplicada de la escuela Superior de Ingenieros Industriales de la Politécnica.

El gran reto de la nueva Agència Valenciana de Protecció del Territori es afrontar la tramitación de los planes de minimización ambiental para legalizar las 350.000 casas ilegales que se calcula existen en la C. Valenciana. Entre ellas muchas casetas o paelleros que han evolucionado a viviendas desde los años sesenta y setenta del pasado siglo y que constituye uno de los principales quebraderos de cabeza del urbanismo valenciano. También suponen un grave problema medioambiental por los vertidos de aguas residuales al nivel freático y la falta de gestión de los resíduos sólidos, entre otras deficiencias de estas casas ilegales que son auténtica legión y llegan a formar urbanizaciones en ciudades como Castelló (La Marjaleria), Catral, Barx, Dénia, Elx, Marxuquera, Montserrat, Montroi, Llíber, Llíria (donde Civera ha sido alcalde desde 2015 a 2019), Ontinyent, Villalonga, Xàbia, entre otros muchos municipios valencianos.

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