El president de la Generalitat Valenciana participa en la XXIV Conferencia de Presidentes en la que los líderes y lideresas de las autonomías se dan cita junto al jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez.

Puig ha rechazado las críticas de los populares al encuentro de gobernantes al asegurar que este "no se puede convertir en un campo de batalla partidista". "No es una reunión de partido, no va, en absoluto, de confrontaciones", ha aseverado.

Precisamente los líderes populares han cuestionado las formas del Gobierno central para organizar la conferencia, pues desde Moncloa se remitió un breve correo en el que indicaba el día y lugar de la reunión, sin especificar el contenido que se abordará en la misma. La presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, ya ha alertado de que será la última conferencia a la que asista mientras no se cumpla el reglamento para convocarlas. Por su parte, el jefe del gobierno catalán sí dará plantón a la cita.

No obstante, el jefe del Consell busca "participar claramente en la asignación de los fondos europeos para la modernización de la Comunitat Valenciana", un proceso que, considera, se debe abordar teniendo en cuenta la transición ecológica y digital.

Puig ha anunciado que desde la Generalitat se pretende "conocer toda la hoja de ruta del reparto de fondos europeos", en Plan de Recuperación con inyección de dinero de Bruselas.

Pese a las críticas de la derecha sobre la ausencia de una agenda concisa que vertebre la reunión, Puig ha asegurado que "la agenda es potente". Así, el president ha afirmado que se propondrán actuaciones que tengan en cuenta la salud mental y la covid persistente.

Sobre la infrafinanciación valenciana, el jefe del gobierno valenciano se ha mostrado tajante al afirmar que "no se puede aplazar más el debate sobre la financiación" como tampoco el de los efectos del centralismo en el resto de regiones del país. "Hay que buscar soluciones para que la igualdad de todos los españoles se garantice", ha dicho.