El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, instó ayer tras la Conferencia de Presidentes de este viernes en Salamanca a «que se sepa que unos sufrimos el trasvase y otros se benefician» del Tajo-Segura. Sobre este asunto propuso que se sienten a hablar todas las autonomías que se ven afectadas por el trasvase para llegar a un acuerdo. García-Page mostró su satisfacción con la decisión del Gobierno de modificar las reglas de explotación del trasvase Tajo-Segura, porque según ha dicho «estamos consiguiendo cubos de agua y de justicia». Tras conocer los recursos anunciados desde la Comunitat Valenciana el presidente castellano-manchego celebró que su gobierno no sea el único que presenta ya recursos en torno a la infraestructura, aseguró en relación a los litigios planteados en los últimos 42 años desde Castilla-La Mancha cada vez que se autorizaba un trasvase.